El próximo 17 de diciembre, el mundo del entretenimiento vivirá uno de los sucesos más esperados de los últimos años. Nos referimos, por supuesto, al estreno de Spider-Man: Sin camino a casa. Si bien Marvel ha mantenido una estrategia de hermetismo, en las últimas semanas hemos podido saber más detalles. Sin embargo, un dato que todavía estaba pendiente, y que muchos fans estaban ansiosos por conocer, era la duración del largometraje.

El portal TheDirect recoge que Ingresso, una plataforma que vende entradas de cine en Brasil, ha revelado "por accidente" la duración de Spider-Man: Sin camino a casa: 2 horas con 39 minutos. Si el dato es correcto, estamos ente el filme para un personaje en solitario más largo de Marvel. Por si fuera poco, se ubicaría como la segunda película más larga del Universo Cinematográfico de Marvel tan solo por detrás de Avengers: Endgame.

Por supuesto, la prolongada duración está sorprendiendo a propios y extraños. Sobre todo porque no es común que un largometraje centrado en un solo personaje de Marvel dure tanto. Esta situación genera un inevitable cuestionamiento: ¿Por qué la productora necesita más tiempo del habitual para contar la historia de Spider-Man: Sin camino a casa?

Los rumores que rodean a Spider-Man: Sin camino a casa

Para nadie es un secreto que la rumorología que rodea a Spider-Man: Sin camino a casa se fundamenta, principalmente, en la supuesta participación de Tobey Maguire y Andrew Garfield. Llevamos un par de años escuchado todo tipo de teorías al respecto, no obstante, Marvel sigue sin hacerlo oficial. Lo que sí es un hecho es que villanos de otros universos, entre ellos el Duende Verde, Doctor Octopus, Electro y el Hombre de Arena, harán acto de presencia.

La semana anterior, Kevin Feige, director de Marvel Studios, se pronunció sobre la ola de especulación. Eso sí, sus palabras no fueron demasiado alentadoras para aquellos que esperan la aparición de los Spider-Man del pasado. "Los rumores son divertidos, porque muchos de ellos son ciertos y muchos otros no lo son. El peligro es cuando te metes en el juego de las expectativas de querer que la gente se emocione con la película que recibe, y que no se decepcione por una película que no recibe", declaró el directivo en un intento por moderar las expectativas de la audiencia.