El plástico es un gran problema medioambiental. Pero en sus formatos más pequeños todavía son más preocupantes porque llegan a cualquier lugar. Ahora, se ha descubierto que a una gran altitud de los Alpes, en Austria, se han encontrado nanoplásticos, según una nueva investigación publicada en la revista científica Environmental Pollution. Esta es la primera vez que se encuentran nanoplásticos en la zona.

Además de encontrar los nanoplásticos, lo han hecho con un nuevo método de análisis para detectar nanoplásticos. En realidad, los investigadores, tal y como explican desde Europa Press, estaban buscando moléculas orgánicas en muestras de nieve recogidas cerca del Observatorio Sonnblick cuando se encontraron con este huésped sorpresa.

Pero vayamos paso a paso y comencemos por el principio. Los investigadores tomaron muestras de nieve o hielo para buscar en ellas partículas orgánicas. La idea era evaporar las muestras y, así, detectar y analizar los vapores. "Nuestro método de detección es un poco como una nariz mecánica", comenta en un comunicado de prensa el investigador principal Dušan Materić. Sin embargo, para sorpresa de los científicos, "inesperadamente, olió plásticos quemados en nuestras muestras de nieve".

Partículas de plástico en los Alpes

Es la primera vez que se encuentran nanoplásticos en la zona

Pero ¿qué detectó esta nariz mecánica en la nieve? Detectó varios tipos de plástico, aunque en la muestra sobre todo encontró polipropileno (PP) y tereftalato de polietileno (PET).

"Dado que los Alpes altos son una zona muy remota y prístina, nos sorprendió bastante encontrar una concentración tan alta de nanoplásticos allí", comenta Materić. Las partículas de plásticos detectadas tenían un tamaño inferior a 200nm; es decir, aproximadamente una centésima parte del ancho de un cabello humano, según indica el comunicado.

"Con este método de detección, somos el primer grupo que cuantifica los nanoplásticos en el medio ambiente", indica Materić. No obstante, que sean los primeros no quiere decir que los Alpes sean la única zona remota que cuente con partículas de plástico. Y es que podrían aparecer en cualquier lugar.

¿De dónde viene?

La siguiente pregunta lógica que se hicieron los investigadores es: ¿de dónde vienen estas partículas de plástico? "Es muy poco probable que estos nanoplásticos se hayan originado en las zonas alpinas prístinas locales. Entonces, ¿de dónde vinieron? Dimos un giro completo a nuestro proyecto de investigación para estudiar esto más a fondo", cuenta Materić.

Para saber de dónde procedían, estudiaron los lugares de los que venía el viento. Parece ser que estos lugares son Fráncfort, que parece el principal culpable y la zona industrial de Ruhr, ambos en Alemania. No obstante, los vientos también llegaban desde Países Bajos, París y Londres.

Más allá de los Alpes, el plástico en sus formatos más pequeños está ya en todas partes. Incluso en la sal de mesa o en las vieiras. Este es un problema que tenemos que solucionar ya. Si no lo hacemos por el planeta; seamos egoístas, que a las personas se nos da muy bien, y hagámoslo por nosotros mismo. Porque ¿quién quiere comer plásticos, aunque sea en su versión más reducida? Nadie.