¿Te imaginas un iPhone con USB-C? Podría ser realidad pronto, siempre y cuando la propuesta que anunció recientemente la Unión Europea llegue a buen puerto. Mientras tanto, Apple se niega a incluir el mencionado conector reversible universal en sus smartphones, pero Ken Pillonel, un estudiante de robótica, consiguió reemplazar el puerto Lightning de su iPhone X, por uno USB-C. Ahora, el considerado como el primer iPhone con USB-C se puede adquirir por una cifra similar a la de 85 iPhone 13.

Pillonel, de hecho, compartió recientemente un vídeo sobre cómo reemplazar el puerto Lightning de un iPhone X por un conector USB-C. Los pasos, sin embargo, son bastante complejos y requieren de cierta experiencia, por lo que no es algo que cualquier usuario con un smartphone pueda hacer en casa. Por lo tanto, y para aquellos que estén deseando tener un iPhone con este puerto reversible, el estudiante está ofreciendo el suyo a través de eBay. La puja, eso sí, ya va por 86.000 dólares en el momento de la publicación de este artículo.

El estudiante de robótica destaca que el iPhone con USB-C permite la carga con normalidad e, incluso, la transferencia de archivos. Alerta, eso sí, de que el iPhone no podrá restaurarse, tampoco utilizarse como dispositivo principal y mucho menos se podrá abrir. Probablemente, porque dejará de funcionar. Pillonel, además, ofrece una llamada de 30 minutos al comprador para explicar el uso de este dispositivo y resolver dudas.

El iPhone X con USB-C cuesta 85.600 euros más que un iPhone X

¿Merece la pena un iPhone X de 64 GB por 85.000 dólares? Rotundamente, no. De hecho, en la actualidad se puede adquirir un iPhone X de la misma capacidad, pero con puerto Lightning, por unos 400 euros. Esto es 85.600 euros menos frente al precio del modelo con USB-C. No obstante, resulta curioso ver que hay compradores interesados en esta exclusiva unidad.

Apple, por el momento, no ha implantado el conector USB-C en ninguno de sus modelos de iPhone, y parece que tampoco tiene previsto hacerlo. Recientemente, la Unión Europea destacó una serie de medidas que obligarán a los fabricantes a incluir este puerto en sus equipos. Los de Cupertino, sin embargo, se posicionaron en contra asegurando que la inclusión de un único puerto "reprime la innovación en lugar de fomentarla".