La serie de Netflix Locke and Key, basada en el cómic del mismo nombre de Joe Hill y Gabriel Rodríguez, tuvo una complicada primera temporada. El objetivo de adaptar con fidelidad una historia con un sólido fandom y también de crear una producción atractiva no parecía sencillo. Y de hecho, no lo fue. El show se enfrentó a críticas divididas y al malestar de los fans por los necesarios cambios del material de origen. También, al hecho que el argumento en general carecía de la solidez y tenebrosa belleza de su original. 

Para cuando la renovación llegó — y Netflix se tomó su tiempo para confirmarlo — la gran incógnita persistía. ¿Podría la segunda temporada solventar los aparentes fallos de la primera? ¿Rendiría homenaje por fin a un cómic celebrado por su elegancia siniestra? Para alegría de los fans y televidentes, los nuevos capítulos logran finalmente celebrar lo esencial del cómic. Pero también crear un nuevo ámbito acerca de sus personajes y su atmósfera. 

La segunda temporada de la serie de Netflix de Locke and Key corrige las fallas de sus capítulos previos y enaltece, de manera sorprendente, el material original. El argumento endeble logra remontar la cuesta de sus criticados fallos de guion y toda la atmósfera de la narración, logra encontrar un nuevo nivel. Después de lo que resultó ser una presentación decepcionante de una historia poderosa, Locke and Key parece haber encontrado finalmente su tono justo. Uno que además se vuelve más emocionante, inteligente y brillante a medida que los capítulos engranan toda una nueva visión de la historia origen.

'Locke and Key', ahora sí, una sofisticada mirada a lo siniestro 

Si algo se agradece de la nueva temporada de Locke and Key es conservar los buenos elementos de la primera y finalmente depurar su ritmo y atmósfera. Criticada por su incapacidad para crear la misteriosa mirada sobre una historia compleja, los nuevos capítulos asumen el reto de construir una oscuridad interior discreta. 

Finalmente, la serie de Netflix se toma el tiempo de relatar con cuidado y paciencia un argumento complicado. La historia comienza tres meses después del final de temporada previo y deja claro que durante ese breve período de tiempo la familia Locke cambió. ¿En qué consiste el cambio? La serie deja claro que el misterio es algo más que una eventualidad y tiene raíces más profundas. Por supuesto, el hecho del engaño mayúsculo y peligroso del demonio Dodge sigue allí. Y el guion lo muestra como un punto de inflexión en lo que acontecerá a no tardar. 

La decisión permite instrumentar y vincular a los nuevos capítulos con la historia original. Por supuesto, el punto central de la historia continúa siendo la familia Locke. Solo que en esta ocasión, y al menos durante las primeras secuencias, tiene problemas más terrenales que batallas demoníacas. Tyler (Connor Jessup), Kinsey (Emilia Jones) y Bode (Jackson Robert Scott) deben lidiar con la vida común. Y tratar de lograrlo, en medio de la concepción de lo anormal y lo singular de lo que vivieron y lo que necesitan comenzar a reconstruir. 

Una de las grandes virtudes de la segunda temporada de la serie es su capacidad para reconstruir los puntos confusos de la anterior. De modo que el argumento retrocede y avanza para narrar con cuidadosa precisión una nueva percepción sobre la magia y lo terrorífico. Hasta ahora, Locke and Key parecía haber sido un sucedáneo de ficción fantástica con aire juvenil en vez de la obra tenebrosa que es en realidad. La segunda temporada pone énfasis en crear una nueva concepción de lo tenebroso, así como alejarse de su anterior y frágil visión del mal.

El cambio es especialmente notorio en Keyhouse, que deja de ser un mecanismo de los misterios para transformarse en un elemento poder. También, la concepción de lo mágico atraviesa un cambio significativo y logra un enlace con algo más peligroso. Pero lo más importante en la nueva temporada de Locke and Key tiene una relación directa con el tiempo. La familia debe enfrentar el hecho del crecimiento ya no como una idea que abarca un cambio físico. En realidad, la concepción sobre la magia y su relación con la infancia se hace más elaborada y consistente. 

Los momentos más altos de la temporada se encuentran precisamente cuando el peligro se convierte en algo realista en lugar de una alegoría. De hecho, la percepción sobre lo temible cambia por completo en medio de un terreno incómodo. ¿Qué ocurre ahora con la concepción sobre el peligro de una familia destinada a lo inquietante? Locke and Key, que durante su primera temporada pareció divagar en exceso sobre el bien y el mal, analiza ahora el terror en estado puro.

La magia no tiene carácter moral, de modo que se muestra en la serie como una consecuencia. Pero en contraposición, el mal existe y por tanto, se analiza desde el hecho de enfrentar al orden contra el caos. Se trata de una fórmula brillante que aleja a la serie de su aire más juvenil y lo acerca a verdaderas preguntas morales que plantea el cómic. Para bien o para mal, la familia Locke ha crecido (espiritual e intelectualmente) y eso tiene un peso fundamental. Y también lo ha hecho su cada vez más complicado entorno. 

La condición del tiempo y la consecuencia de lo maligno

LOCKE & KEY (L to R) CONNOR JESSUP as TYLER LOCKE, JACKSON ROBERT SCOTT as BODE LOCKE and EMILIA JONES as KINSEY LOCKE in episode 201 of LOCKE & KEY Cr. AMANDA MATLOVICH/NETFLIX © 2021

Desde sus villanos — el paso de Dodge de Laysla De Oliveira a Griffin Gluck resulta brillante — hasta su entorno asfixiante. Locke and Key supo finalmente encontrar el equilibrio entre algo más voraz. También sostenerlo como una línea firme y conceptualmente más clara de su confusa primera temporada. Muy lejos del aire a lo Harry Potter que tanto se le criticó, la segunda temporada de Locke and Key es una celebración a lo misterioso. 

Por supuesto, todavía hay pocos elementos del cómic original. O no tanto como la mayoría de los fans desearían. Pero en esta ocasión, la reformulación es mucho más competente. La adaptación encontró su personalidad y abandonó el estilo genérico que tanto irritó a buena parte de la audiencia. Para una serie basada en una combinación de lo tenebroso y cierta audacia de propuestas sobre lo fantástico, es un paso gigantesco. Uno que eleva las expectativas para una posible tercera temporada y lo que podría ser una brillante conclusión para esta serie de Netflix