Una mujer de 47 años ha pasado casi un año infectada por el coronavirus. La paciente había pasado tres años con un cáncer en la sangre; por lo que estaba inmunodeprimida, según apuntan desde Science Alert. Este caso no solo es excepcional sino que, además, todavía tiene que ser estudiado dentro de la comunidad científica; ya que la investigación no ha sido revisada por pares todavía.

No obstante, antes de llevarnos las manos a la cabeza hay que repetir que se trata de un caso excepcional. Pero veamos qué es lo que ha pasado con esta mujer, de la que se desconoce el nombre. En el estudio, que es una versión previa que no sabemos si se llegará a publicar en alguna revista científica, explican que la mujer estuvo ingresada en el campus de los Institutos Nacionales de Salud en Bethesda (Maryland) en la primavera de 2020.

Al principio los médicos pensaron que las pruebas de coronavirus positivas se debían a que tenía restos de la infección; pero que estaba curada

Durante los siguientes diez meses, la mujer que había sobrevivido al cáncer estuvo con síntomas leves o sin ellos. Se le realizaron varias pruebas del coronavirus que dieron positivas; pero los sanitarios pensaron que serían restos de la infección ya pasada. Y que, por tanto, eran falsos positivos. Pero entonces la carga viral de la paciente aumentó. Al secuenciar el virus vieron que era el mismo que unos meses antes y que no se parecía a ninguna de las variantes que circulaban en ese momento. Es decir, que todo apuntaba, en principio, a que no había terminado de superar la infección por coronavirus.

Diez meses de infección por coronavirus

Esto se podría explicar porque la paciente estaba inmunodeprimida después de tres años en tratamiento por un cáncer en la sangre. El tratamiento la había dejado con el sistema inmunitario débil, sobre todo apenas tenía células B.

La paciente estuvo ingresada de nuevo y se le dio tratamiento; parece que desde abril de este año la mujer ya no presenta síntomas ni rastro del coronavirus. De hecho, los médicos le han realizado varias pruebas y han dado negativo.

Como decíamos, esta es una investigación preliminar que tendrá que confirmarse y publicarse en una revista científica si pasa la revisión por pares. Por el momento, todo apunta a que el sistema inmunitario de la paciente no estaba lo suficientemente fuerte para luchar contra la infección. Y por eso estuvo casi un año dando positivo y teniendo síntomas leves.

Esta investigación podría ayudar a entender mejor cómo evoluciona el virus; pero también para tener más información de cómo actúa el virus en personas con sistemas inmunitarios débiles. Podría ser, también, importante para las vacunas del coronavirus. Y es que sabemos que las personas inmunodeprimidas necesitarán una tercera dosis de la inyección para tener una respuesta más fuerte contra el coronavirus. Quizás poco a poco vayamos encajando las piezas de este puzzle.