Hace ya ocho días que el volcán de Cumbre Vieja, en la isla de La Palma, comenzó a escupir lava. Sabemos que esto es normal, ya que Canarias es un conjunto de islas volcánicas; es decir, se han creado gracias a las erupciones volcánicas. Sin embargo, la llegada de la lava al agua salada está muy cerca y eso puede suponer un problema grave de gases tóxicos y explosiones, ¿cómo es esta reacción química para que sea tan peligrosa?

Hay que tener en cuenta la situación. Para empezar, sabemos que se producirá vapor de agua en cuanto la lava del volcán llegue al mar. Esto está claro por la temperatura de la lava, que puede estar en torno a los 900ºC; mientras que el agua está ahora a unos 23ºC, según explica en la BBC José Mangas, profesor de geología de Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. El problema es que el agua salada del mar contiene compuestos que, al evaporarse con la lava, pueden causar explosiones y emisiones de gases tóxicos para las personas que se encuentren cerca.

Gases tóxicos, el resultado de la llegada de la lava del volcán al agua

De hecho, las aguas que rodean la isla contienen cloruros, sulfatos, carbonatos, iodo y flúor, entre otros elementos y compuestos. Pero estos son clave, porque al producirse la reacción se volatilizan en gases tóxicos que pueden producir irritación en la piel, los ojos y las vías respiratorias. Pero a parte de los gases, hay otro problema: cuando la lava del volcán se enfría con el contacto con el agua a menor temperatura se solidifica y los trozos pueden salir hacia arriba. Es decir, son como pequeños proyectiles que salen disparados del agua y pueden causar daño a las personas que se encuentren en el lugar.

Los gases que se producen en la reacción química son tóxicos y pueden producir irritación en la piel, los ojos y las vías respiratorias

En principio, no hay que preocuparse de los habitantes de la zona. Y es que ya se ha marcado el perímetro en la costa de La Palma para evitar que haya personas cerca y puedan verse afectadas por la llegada de la lava al agua.

Ya sabíamos que los gases que expulsan los volcanes son tóxicos; por lo que que suceda lo mismo con la llegada de lava al agua salada no es nada extraño. Pero de todas formas, hay que tener cuidado. De ahí que las autoridades de La Palma estén tomando las precauciones necesarias para evitar incidentes. En breve, probablemente, también tengamos imágenes de la llegada de la lava al mar. Y podremos ver, así, cómo de peligrosas pueden llegar a ser este tipo de reacciones químicas que se producen en la naturaleza.