Hay cosas que aprendemos de pequeños, y que rara vez nos volvemos a cuestionar. La forma de atarnos los cordones, el orden en que nos ponemos las prendas al vestirnos, o, para muchos, cómo nos cepillamos los dientes. Con esto último, tenemos una mala noticia que darte: existen muchas posibilidades de que lo estés haciendo mal. O al menos no todo lo bien que deberías. El sector de la higiene bucodental lo sabe y de aquí a unos años ha estado trabajando en opciones para ayudar a mejorar en casa. Sin la regañina del dentista. El Sonicare 9300 DiamondClean Smart de Philips entre precisamente en este rango.

Así, en resumen, es un cepillo de dientes inteligente que busca ser nuestro personal trainer de higiene bucal, para re-enseñarnos a cuidar de nuestra boca de forma óptima. Y lo hace a través de un dispositivo superior –el de toda la vida, vamos–, y a través de una aplicación móvil.

Puede que te parezca raro tener también una app para llevar un registro de tu cepillado de dientes. Sin embargo, es la mejor forma de tener una guía paso a paso con el registro de cada cepillada con el Sonicare 9300 DiamondClean Smart de Philips.

Lo primero es lo primero: el cepillo

Si hablamos del cepillo de Sonicare 9300 DiamondClean Smart propiamente dicho, la diferencia con respecto a cepillos de dientes eléctricos tradicionales se nota de inmediato. Sus vibraciones sónicas lo vuelven más amable sobre los dientes y encías, pero al mismo tiempo mucho más efectivo a la hora de limpiarlos. Eso si, el aspecto exterior no dista mucho de modelos anteriores, porque la realidad es que no hay mucho más que hacer con el diseño de estos aparatos.

El diseño del Sonicare 9300 DiamondClean Smart es muy sobrio y elegante, disponible tanto en blanco como en negro, con dos botones y diversos indicadores luminosos. El botón de encendido y apagado hace exactamente eso, mientras que el segundo botón tiene dos funciones diferentes. Mientras el cepillo está en reposo lo podemos utilizar para elegir qué programa de higiene dental queremos (Limpieza, Blanqueamiento, Cuidado de encías o Limpieza en profundidad+), y si lo presionamos durante el cepillado, entonces varía la intensidad entre tres niveles.

Los cabezales del Sonicare 9300 DiamondClean Smart cuentan, además, con sensores de fricción, presión y cobertura. Con esto el cepillo nos va indicando si estamos moviendo el cabezal demasiado, si estamos presionándolo con mucha fuerza, y si hemos cubierto toda el área que corresponde.

En este último punto es donde encontré un poco más de dificultad en que el cepillo reconozca los movimientos y los registre correctamente en la aplicación, así que es un buen momento para hablar de ella.

Sí, el Sonicare 9300 DiamondClean Smart de Philips tiene App

La aplicación del Sonicare 9300 DiamondClean Smart de Philips de Philips conecta el móvil con el cepillo de dientes a través de Bluetooth. Esto me parece un punto a favor, ya que no es necesaria una conexión WiFi para poder conectar ambos dispositivos. Y si al momento de cepillarte no tienes el teléfono cerca, no pasa nada. El dispositivo guarda la información de la sesión de cepillado para enviarla al móvil la próxima vez que se conecte.

Sonicare 9300 DiamondClean Smart de Philips tiene una pantalla principal con sugerencias y recomendaciones tanto generales como personalizadas, de acuerdo a los datos que recaba de cada sesión. Es decir, que si al principio te sientes algo perdido con el uso correcto del cepillo de dientes, la propia aplicación te ayudará a salir del paso.

También va registrando en un calendario cuántas veces nos hemos cepillado al día, el tiempo que le dedicamos, y si la presión y fricción fueron buenas. Si cumplimos con los objetivos, se marca con un punto verde, y si no, con uno naranja.

Los puntos oscuros que no tiene en cuenta la App del cepillo

Sin embargo, hay algo que la aplicación del Sonicare 9300 DiamondClean Smart no tiene en cuenta, y es el intervalo de 24 horas con las que considera "un día". Por la mañana nunca es un problema, pero si ese día me acosté tarde y me cepillé los dientes después de media noche, lo cuenta como el día siguiente. Por consiguiente, considera que ese día solo nos hemos lavado los dientes una vez menos de las necesarias. Tampoco es un problema, tú sabrás que no es así. Pero para los maniáticos de los objetivos en las aplicaciones puede suponer un handicap.

De la misma forma, si accidentalmente enciendo el cepillo de dientes y lo vuelvo a apagar a los pocos segundos, lo cuenta como una sesión insatisfactoria de cepillado. Otro punto en contra de los usuarios más obsesivos. Considerando que gran parte del atractivo de usar la app del Sonicare 9300 DiamondClean Smart es tener estadísticas que nos motiven a cumplir con los objetivos todos los días, esto es una molestia que, si bien no afecta en nada la realidad de la higiene bucal, hace que el uso de la aplicación no sea una experiencia tan fluida.

Aprende sobre tus dientes

Pero más importante que eso es lo que sí hace para ayudarnos con nuestra salud bucal: si la tenemos abierta mientras nos cepillamos, marca el tiempo que debemos dedicar a cada zona. Y aunque de antemano podamos creer que eso es una obviedad que a todos nos sale naturalmente, lo cierto es que después de una semana siguiendo al pie de la letra las instrucciones siento la boca en general mucho más limpia y mis encías más saludables. Además, algo que me gustó mucho es que en la aplicación podemos indicar zonas de nuestra propia boca donde tengamos problemas, como áreas propensas a sangrado, con más placa, o donde pueda haber caries.

El sensor de ubicación del Sonicare 9300 DiamondClean Smart realiza un seguimiento de la cobertura, de modo que puedas ver exactamente dónde te has cepillado y dónde no. Para el frontal de los dientes funciona perfecto, pero para la parte de atrás aún me he encontrado con dificultades para que reconozca que lo estoy cepillando, y cuesta entender si es el sensor que no lo reconoce, o yo que no lo estoy haciendo bien. Nunca podría pensar uno que usar un cepillo de dientes podría tener tanta ciencia y técnica detrás.

Un cepillo con accesorios

El Sonicare 9300 DiamondClean Smart de Philips viene con un cargador vertical común, y con un innovador vaso cargador que además de ser práctico se ve elegante. Por fin un fabricante de cepillos tiene en cuenta el hecho de que, muy probablemente, el cepillo tendrá que estar en un lugar visible. Al menos que sea lo más atractivo posible.

Trae además tres cabezales que se ocupan de diferentes problemas: blanqueamiento, encías y limpieza profunda. Y también un estuche especial para llevarlo de viaje con ranura para dos cabezales.

¿Debo comprarme el Sonicare 9300 DiamondClean Smart de Philips?

Este cepillo de dientes inteligente de Philips ya sería, sin la aplicación que lo acompaña, un excelente dispositivo para nuestra higiene bucal gracias a su tecnología sónica.

Al sumar el componente "smart" con la aplicación móvil, llevamos un paso más allá el proceso de lavarse los dientes al convertirlo en un verdadero personal trainer. Tampoco es necesario sustituir nuestro modelo anterior por estas versiones más sofisticadas, pero en caso de necesitar adquirir uno nuevo esta es tu mejor opción. Puede que sea un desembolso inicial algo mayor –el precio por repuestos de cabezal, eso sí, es similar al del resto de modelos–, pero a largo plazo será más rentable. O al menos aprenderás cómo lavarte mejor los dientes.