Clive Sinclair, el reconocido inventor británico, falleció a los 81 años, según reporta The Guardian. De acuerdo a la información proporcionada por sus familiares, Sinclair murió en su casa de Londres después de luchar contra una larga enfermedad. "Era una persona asombrosa. Por supuesto, era muy inteligente y siempre estaba interesado en todo", declaró Belinda Sinclair, su hija.

Clive Sinclair nació el 30 de junio de 1940 en la capital inglesa. Desde joven mostró interés en la tecnología de la época y, cuando tenía 17 años, dejó la escuela para fundar Sinclair Radionics en 1961. Apenas en los inicios de su carrera como inventor, dejó en evidencia su gusto por los dispositivos portátiles y por llevar la tecnología a las masas.

Sin embargo, el producto que afianzó su importancia en la historia de la tecnología fue la primera calculadora de bolsillo, que vio la luz durante 1967. Clive Sinclair estaba realmente interesado por disminuir las dimensiones de dispositivos que, hoy en día, es común llevar en la palma de la mano. “Quería hacer las cosas pequeñas y baratas para que la gente pudiera acceder a ellas”, señaló su hija.

Con la experiencia obtenida con diversos modelos de calculadora, Clive Sinclair se adentró en el mundo de los ordenadores. En 1980 presentó el ZX80, considerado en aquella época como la computadora más pequeña y asequible del mundo. Sus especificaciones, como seguramente intuyes, distan mucho de lo que podemos obtener hoy en día: 1 KB de memoria RAM y sistema operativo basado en BASIC (Beginners All-purpose Symbolic Instruction Code, por sus siglas en inglés). Carecía, desde luego, de interfaz gráfica.

El ZX80 fue un éxito total gracias a su reducido precio, pues costaba aproximadamente una quinta parte de otros ordenadores hogareños. En años consecuentes lanzó nuevas versiones de la computadora, siendo el ZX Spectrum (1982) el de mayor éxito en ventas. Se distribuyó en dos diferentes versiones en función de su memoria RAM: 16 o 48 KB. Integraba el microprocesador Zilog Z80A de 3,5 MHz e incluso podía emitir sonidos.

Por desgracia, la compañía cayo en picada tras el lanzamiento en 1985 del Sinclair C5, un coche eléctrico totalmente adelantado a la época. Fue un total fracaso comercial y afectó la economía de Sinclair Instrument Ltd. —cambió de nombre en 1975— de manera significativa. Un año después, la empresa fue adquirida por Amstrad, uno de sus principales competidores.

Sin duda, la humanidad pierde a un gran inventor que contribuyó a llevar la tecnología a la mayor cantidad de público posible. "Fueron las ideas, el desafío, lo que le pareció emocionante. A él se le ocurría una idea y decía: 'No tiene sentido preguntar si alguien lo quiere, porque no pueden imaginarlo', concluyó Belinda Sinclair.

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