Los patinetes eléctricos se han convertido en muchos casos en una alternativa al coche. El auge de este medio de transporte ha obligado a introducir una nueva normativa que regula su uso y los deja sujetos a las mismas leyes que los coches o motocicletas. Ahora director general de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro, se ha mostrado a favor de implementar un seguro obligatorio para los VMP (vehículo de movilidad personal).

El funcionario público ha dado a conocer su posición este miércoles en un debate sobre seguridad vial en las jornadas sobre movilidad. "Nos lo están pidiendo los Ayuntamientos, la Fiscalía, en Francia acaban de adoptar esa medida y nosotros nos sentimos muy cómodos con el modelo francés" afirmó Navarro.

Como recoge Europa Press, la posición del director de la DGT sobre el seguro obligatorio para los VMP podría hacer a que los conductores de los patinetes eléctricos se vean obligados a contratar un cobertura contra accidentes. Como en la actualidad no existen tal obligatoriedad, en caso de tener un accidente, el conductor debe responder con su propio patrimonio en caso de lesiones o indemnizaciones.

Seguro para patinetes eléctricos a la vista

Crédito: Lime

Preguntado sobre si la DGT planea dar a conocer datos específicos de accidentes en patinetes eléctricos, Navarro ha contestado que "sin datos no hay política de seguridad vial, es lo que les marca el camino". Asimismo ha dejado claro que la decisión final no está en sus manos. El implementar el seguro obligatorio lo tiene que tomar el Ministerio de Economía y Hacienda y la Dirección General de Seguros.

Además, el director general de Tráfico ha dicho que preparan una campaña para concienciar a los usuarios de patinetes eléctricos. Esta se centrará en sobre la prohibición de circular por las aceras. Precisamente, la normativa estatal que regula a los VMP prohíbe que circulen por carriles bici, vías interurbanas, autopistas, autovías, travesías y túneles urbanos.

La velocidad máxima permitida es de 25 kilómetros por hora. Al ser considerados conductores, al igual que los de los coches o motocicletas, los usuarios no pueden llevar auriculares ni usar el móvil. También se les pueden realizar controles de alcoholemia.