Las Kellys tienen un mensaje para ti. Si estás buscando un hotel, ten en cuenta las condiciones de trabajo y la explotación de los empleados antes de reservar. Hace unas semanas que este colectivo, llamado así como un acrónimo de 'las que limpian', consiguió los fondos suficientes para crear su plataforma Central de Reservas de las Kellys. Su propia página de reservas en la que incluirán los hoteles que cumplen con unas mínimas condiciones de trabajo. Y, de paso, las camareras de hotel han llevado al escrutinio público la necesidad de un turismo sostenible, ético y responsable.

Las Kellys han puesto sobre la mesa la necesidad de crear una plataforma de hoteles éticos. No han sido las primeras ni las únicas pero su iniciativa ha servido para recordar la realidad que enfrentan. El primero y más importante es la externalización de los servicios, que provoca una precarización que vuelve casi insoportable una jornada laboral. Además de que la limpieza debería considerarse una parte esencial del hotel y no debería subcontratarse, reivindican las Kellys, las condiciones la externalización se sufren todos los días.

Por ejemplo, en algunos contratos se especifican cuántas habitaciones deben limpiarse en un turno. The Guardian explicaba que puede llegar a establecerse la limpieza de entre 25 y 30 habitaciones en un turno de 6 horas. Como es una tarea casi imposible, las camareras de hotel acaban haciendo horas extra sin remunerar. Y si no cumplen con las condiciones acordadas en el contrato, son despedidas.

Así nació la Central de Reservas

La idea de crear una plataforma propia fue tomando cada vez más forma a medida que las posibilidades de cambio iban cayendo. Primero, porque no hay medidas contundentes para limitar una externalización de estos servicios. Segundo, por el fracaso -por ahora- del Sello de Trabajo Justo y de Calidad que aprobó el Parlament de Catalunya en 2018. Estaba destinado a combatir la precariedad de las camareras de piso pero, 3 años después de la aprobación, parece haber quedado en agua de borrajas.

A todo este panorama se une el interés de muchos huéspedes por saber qué hoteles cumplen con unas condiciones mínimas. "Nos preguntaban si teníamos un listado hoteles éticos. Pensamos 'hagámoslo nosotras'. Y así empezamos la campaña en Goteo para crear la página", explicó Miriam, una de las portavoces de Las Kellys Barcelona, a Hipertextual. A finales de agosto, el grupo consiguió 60.000 euros para el proyecto y ahora superan los 86.000 euros. La plataforma ya es una realidad, pero no verá la luz hasta 2022. Unos meses para que las Kellys culminen su listado de hoteles éticos en Barcelona, la ciudad donde inicia este movimiento que se espera llegue poco a poco a otras ciudades de España de la mano de las camareras de piso.

La Central de Reservas de las Kellys puede ser una vía de escape para unas situaciones laborales muy precarias, pero también hay mucho en juego. Miriam, que prefiere no dar su nombre completo a este medio, reconoció que muchas de sus compañeras no dan la cara porque tienen miedo a las consecuencias que pueden sufrir posteriormente en su espacio de trabajo. Van a las manifestaciones, forman parte del proyecto pero lo hacen desde la sombra. "Cuando estás en el trabajo hay acoso, maltrato psicológico e incluso físico porque te ponen la peor carga de trabajo", dijo Miriam. Por eso, algunas quieren pasar desapercibidas. "Hay mucho miedo".

La falta de civismo también es un problema para las Kellys

Las Kellys Barcelona

El único espacio en el que pueden compartir con tranquilidad sus opiniones y situación laboral es en el grupo de WhatsApp. Fue precisamente en un grupo creado en 2014 de dónde surgió Las Kellys, que posteriormente se convirtió en su propia organización sindical. No solo es un altavoz para dar voz a los problemas del colectivo, también para compartir los aspectos más crudos de su realidad diaria. Miriam recalcó para Hipertextual que la central de reservas "se basa en el respeto, en lo humano y que eso prevalezca esto antes que lo mercantil. Queremos un turismo responsable y de calidad". Precisamente porque sus experiencias demuestran que, en ocasiones, es todo lo contrario.

Este mes de agosto, un tuit de Las Kellys Benidorm consiguió hacerse viral. Mostraba las imágenes del estado de una habitación en el Meliá. "Y luego querrán que limpiemos 23/25 en menos de 6 horas", rezaba la publicación. Más allá de las condiciones laborales, las fotografías mostraban la falta de civismo de muchas personas que, continuó Miriam, creen que por el hecho de pagar una habitación pueden dejarla como quieran.

El tuit consiguió visibilizar la situación que sufren muchas Kellys todos los días. Aunque para ellas ver fotografías como estas no es algo aislado y utilizan el grupo de WhatsApp para compartir cómo algunos huéspedes dejan las habitaciones. Miriam afirmó que ha visto fotografías "mucho peores" que las del tuit que se hizo viral.

Más allá de las Kellys: la otra central de reservas

Las Kellys reivindican lo suyo. Desde el estado en el que algunas personas dejan las habitaciones hasta las condiciones laborales. Hay muchos aspectos por mejorar para este colectivo pero no son las únicas que han puesto sobre la mesa la importancia de un turismo sostenible, responsable y ético.

En España, la UGT, Comisiones Obreras y la Universidad de Málaga lanzaron el proyecto Fair Hotels, paralizado por la pandemia, para identificar los hoteles que son socialmente responsables con sus trabajadores. En este caso, sin embargo, se incluirán a hoteles que externalicen su servicios, pero siempre y cuando apliquen el convenio sectorial. Es por este punto que una unión entre la Central de Reservas de las Kellys y Fair Hotels no puede ser, por ahora, posible. "Nuestra plataforma es única", aclaró Miriam, "y no exigen los requisitos que nosotras exigimos, como el fin de la externalización".

"Tenemos que preparar la tierra antes de plantar un árbol, si no, quizá ese árbol no crezca. Es más o menos a eso lo que me refiero, si no empiezas eliminando la subcontratación que es nuestro problema principal, nos sirve de nada".

Miriam

Fair Hotels lamentó que no juntaran esfuerzos, aunque reconoció que las ideas no confluyen en muchos aspectos. Gonzalo Fuentes, responsable federal de Hostelería y Turismo de CCOO dijo a El País que es complicado que la central de reservas de Las Kellys salga a flote porque con el dinero que están pidiendo no dará para nada. En cambio, Miriam afirmó a este medio que con la cantidad que han obtenido a través del micromecenazgo pueden correr con todos los gastos. También "porque piden que no se externalicen los servicios, pero desgraciadamente la ley lo permite".

Todo indica a que cada uno irá por su lado. No son, no obstante los únicos. En lo que respecta Las Kellys, el colectivo en Sevilla también quiere publicar un listado de hoteles en Facebook en la ciudad que respetan los derechos laborales de las camareras de hotel y no fomentan las subcontrataciones.

El turismo ético, cada vez más presente

Estas iniciativas forman parte, además, de un auge del turismo sostenible y ético que está viviendo su momento de oro desde la pandemia de coronavirus. A pesar del poder de Booking u otras plataformas como Trivago, cada vez hay más páginas que fomentan las reservas en hoteles que tienen muy en cuenta aspectos como la gastronomía de kilómetro cero con productores locales. Por ejemplo, las reservas en hoteles ecosostenibles subieron un 237%, según Weekendesk.es.

Cada vez más clientes tienen en cuenta las alternativas de turismo sostenible

Por otro lado, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo anunció la Estrategia de Turismo Sostenible de España 2030, con la que pretenden ayudar en la transformación del turismo "hacia un modelo de crecimiento sostenido y sostenible".

A pesar de que este fenómeno responde a otros aspectos dentro del turismos sostenible como las medidas a favor del medio ambiente o consumir productos de kilómetro cero, el aumento de la demanda de este tipo de hoteles indica que es un buen momento para que Las Kellys lancen su plataforma.

Además de los cambios en la forma de viajar por las restricciones a la movilidad -por ejemplo, anteponer los destinos y actividades rurales-, las Kellys han conseguido visibilizar una realidad que hasta hace unos años era completamente invisible para una mayoría de la población. Primero vino la creación de la asociación en 2016, con diferentes delegaciones en ciudades de España. Las injusticias que reclaman han llegado a traspasar fronteras y, en 2019, el Instituto para el Turismo y el Desarrollo alemán (Studienkreis für Tourismus und Entwicklung) otorgó el premio DO TO Award Human Rights in Tourism 2019 a Las Kellys.

Durante la pandemia, no fueron pocas las reivindicaciones de las camareras de hotel. Si el turismo era el sector más afectado por el coronavirus, las Kellys sufrían de primera mano las consecuencias. Muchas sin posibilidad de acogerse a un ERTE por sus condiciones laborales. De nuevo, la externalización de este servicio ponía de relieve la precariedad laboral de este colectivo y se posiciona como su mayor problema. Conseguir que los huéspedes respeten su trabajo y no dejen la habitación como en las fotografías de Las Kellys Benidorm es el otro gran escollo.