Hasta la llegada de la COVID-19, nuestra mayor preocupación en cuanto a enfermedades estacionales se refiere era la gripe. Por desgracia, todavía lo es, como bien señalan dos estudios preliminares (no revisados por pares); ya que este año podría darse un aumento en los casos entre los niños debido a la baja inmunidad de la población respecto al año pasado. No es algo nuevo; de hecho ya lo hemos empezado a ver con otras enfermedades respiratorias y es lo que algunos pediatras llaman “deuda de inmunidad”.

Las investigaciones, hechas con modelos matemáticos, señalan que en Estados Unidos podría producirse un incremento del 20% de nuevos casos de gripe en el invierno de 2021-2022. Las dos investigaciones (se pueden leer aquí y aquí) calculan que este año se podrían dar unas 600.000 hospitalizaciones por gripe en el país; es decir, 100.000 más que en un año normal. No olvidemos que la gripe causa en todo el mundo 1.000 millones de casos al año. De ellos, entre 3 y 5 millones son graves y mueren unos 650.000 pacientes, según datos de la OMS.

Por desgracia, la gripe no es la única enfermedad respiratoria activa ahora mismo. Gripe y COVID-19 tendrán que convivir de nuevo entre este octubre y febrero del próximo año. Y eso implica que podría haber un colapso en los hospitales.

¿Cómo será la gripe en España este año?

Sin embargo, tampoco seamos alarmistas: la vacunación en España va muy bien, acabamos de alcanzar el 70% de personas inmunizadas. Y, aunque tenemos que olvidarnos de la inmunidad de grupo, siguen siendo cifras muy buenas. Además, la situación en este país es muy diferente a la de Estados Unidos. Por ejemplo, allí las mascarillas dejaron de ser obligatorias el pasado mes de mayo. En cambio, en España todavía lo son en lugares cerrados y en zonas al aire libre con aglomeraciones de personas. También lo van a ser durante el curso en los centros de educación.

Pero ¿qué podría pasar con la gripe en España este año? Es pronto para dar una respuesta, pero podemos fijarnos en otro estudio, esta vez sí revisado por pares y publicado en la revista científica Vaccines. La investigación realizada por un equipo del Hospital Universitario de Valladolid señala que, tras las variantes de gripes más leves, en el 72% de las epidemias al invierno siguiente suele ser más intensas, comienzan antes y generan más infecciones, como ya explicamos en Hipertextual.

El efecto colateral de las mascarillas

Las medidas de seguridad para evitar la gripe son las mismas que para las de la COVID-19. Por lo tanto, si mantenemos la distancia física con la gente; usamos las mascarillas y nos lavamos las manos frecuentemente no tenemos por qué temer a la gripe. Por otra parte, con esta pandemia también hemos aprendido una cosa muy importante: no salir de casa con síntomas. Esto también reduciría los contagios de gripe.

Las mascarillas nos están salvando de una enfermedad muy grave, por lo que no se pone en duda su efectividad

Aunque las mascarillas nos han mantenido a salvo durante la pandemia de COVID-19; la realidad es que también nos han traído a este nuevo panorama. La falta de contacto con patógenos disminuye la inmunidad ante estos, por lo que podrían producirse aumentos de los casos y la hospitalización de la gripe; al igual que lo hemos estado viendo con otras enfermedades respiratorias como la bronquiolitis en los niños.

Niños, gripe y mascarillas

Las mascarillas nos están salvando de una enfermedad muy grave, por lo que no se pone en duda su efectividad. El hecho de que la gripe u otras enfermedades respiratorias aparezcan ahora es solo un efecto colateral que tener en cuenta en los próximos meses. Los niños deben tener contacto con esos patógenos para tener un sistema inmunitario fuerte y la mascarilla lo impide. Por lo tanto, ir al colegio con mascarillas quizás no es la mejor opción para el futuro de su salud, sobre todo ahora que la peor parte de la pandemia, en principio, ha pasado.

No podemos asegurar que no habrá más casos de gripe este año en España. Pero sí podemos vacunarnos para evitarlo; sobre todo las personas personas mayores de 65 años y menores de 65 años con alto riesgo. También es importante que se vacunen de la gripe las personas que traten con estos grupos de riesgo, como pueden ser cuidadores y profesionales sanitarios; pero también personas convivientes. No hay que tener miedo de la gripe, todavía estamos a tiempo de ponerle solución y terminar 2021 con buen sabor de boca.