No sabes lo bien que se vive con un aspirador automático hasta que lo tienes. Especialmente si no da problemas de mapeado y, a fin de cuentas, hace lo que tiene que hacer: limpiar. Tras varios modelos de éxito en el mercado, le llega el turno al Roborock S7. El último modelo en el mercado de la compañía filial de Xiaomi que, a diferencia de sus hermanos mayores, viene con novedades: una estación de vaciado automático.

¿Es el Roborock S7 muy diferente a sus antecesores? En términos generales no. Su función sigue siendo básicamente la misma. Así como sus prestaciones. Sin embargo, en retrospectiva con una Roborock S6 operativa desde hace casi dos años en mi casa, hay ciertas mejoras a las que bien podría una acostumbrarse: un sistema de fregado mucho más sofisticado y el sistema de vaciado de depósito. Así como algunas mejoras en diseño que soluciona alguno de los problemas funcionales del robot aspirador.

Nuevo modelo de la Roborock S7, pero con un mismo diseño

Hagamos una breve mención al tema del diseño. Roborock ha encontrado su modelo de éxito y no necesita cambiarlo. Apenas hay diferencia con su antecesora en lo que respecta a aspecto exterior. La anterior en mi caso era el modelo en negro y esta nueva ha venido en blanco. Y he de decir que mucho mejor la segunda opción, la de la Roborock S7. Puede parecer una tontería, pero para los obsesionados con el polvo en las superficies el modelo en negro es un imán para las capas de polvo. La absorción será la misma, pero se verá menos. Este nuevo modelo incluye, además, una luz de posición. Sorprendentemente útil cuando la casa está a oscuras y no sabes en qué punto de la habitación está el aparato.

Por lo demás, la Roborock S7 se siente algo más pesada. Pero quizá tenga algo que ver el tanque de agua con más capacidad que la anterior. También con una base de carga –la original– algo más pequeña que su anterior entrega, algo que no deja de ser anecdótico. Es decir, en el apartado estético nada que comentar.

En cuanto a su interior, sí que hay que celebrar un cambio por parte de la filial de Xiaomi. Los rodillos limpiadores dentro del túnel de succión han cambiado para bien. Si los de la S6 venían con una suerte de cepillos de pelo, los de la Roborock S7 han decidido prescindir de ellos. Formado solo por un rodillo de silicona, el momento del limpiado del mismo ha ganado puntos. Si en el anterior se quedaban los pelos y bolas de polvo incrustados, en este modelo solo tendremos que ponerlo debajo del grifo y fin del problema.

Nuevo modelo, misma aplicación

Xiaomi lo tiene muy claro: si algo funciona no lo toques. Es exactamente la política que ha tomado la compañía en lo que a la aplicación de control de la Roborock S7 se refiere. En mi caso no ha sido necesaria ninguna modificación. Desde el mismo usuario y aplicación de la S6 he podido instalar y controlar la S7. De hecho, te facilitará gestionar varias unidades si alguna de ellas está en una casa de verano o en casa de alguien que no es muy ducho con la tecnología.

Igualmente, el procedimiento es igual al del resto de modelos. Una vez añadidos los datos de usuario, el primer paso de la Roborock S7 será el de mapear la casa. Un procedimiento que podremos ver paso a paso desde el mapa creado en la app. ¿Los primeros movimientos de tu aspirador automático parecen erráticos y sin sentido? Es normal, una vez conozca la superficie de tu casa, el recorrido de limpieza será 100% eficiente. Podemos, además, bloquear zonas y nombrar estancias desde la propia aplicación. Esto ayudará a enviar a nuestra aspiradora automática a limpiar ciertas zonas de especial suciedad sin necesidad de volver a limpiar la casa entera.

En una casa de 70 metros cuadrados no tardará más de media hora en limpiar. Con un máximo de 100 minutos de batería, la Roborock S7 será capaz de enfrentarse a casi todas las superficies. De dejarse algún tramo, esta volvería a su punto de carga y seguiría más tarde.

Nuevo modelo, pero los mismos enemigos

Esto quizá no sea culpa de Xiaomi, de Roborock o cualquier marca dedicada al sector de los robots aspiradores. Los pelos de casi medio metro de largo que caen al suelo son un enemigo para cualquiera. De hecho, se habla mucho del reto de las aspiradoras automáticas con las mascotas. Hacedme caso, el pelo largo es el enemigo hostil que ninguna máquina quiere. La Roborock S7, aunque mejora, tampoco puede con ello.

Es cierto que mejora en la parte de la succión con la eliminación de los cepillos de pelo que comentábamos unas líneas más arriba. Pero las varillas laterales, encargadas de atraer la suciedad al interior de la aspiradora, siguen bloqueándose si no se tiene cuidado. Con pelos cortos no ocurre, pero los pelos largos suelen quedarse enrollados en el mecanismo de las varillas. Casi una vez por semana –depende de las rutinas de limpieza– hay que dar la vuelta a la Roborock S7 para quitarle las bolas de pelo enganchadas.

Ahora que también limpia con fluidez alfombras de pelo largo, donde suelen quedar atrapados bastantes pelos, el problema aumenta.

Por otro lado, las patas de los tendederos de interior y los topes de las puertas seguirán siendo motivo para recoger de vez en cuando a una Roborock atrapada. Pese a todo, la aplicación, al igual que sus antecesoras, te permitirá bloquear de forma permanente ciertas zonas de la casa donde sabes que el aspirador automático se quedará atrapado. En mi caso, la báscula en el baño donde suele quedar atrapada en lo alto de peso.

Vamos a lo importante: ¿limpia bien la Roborock S7?

La respuesta rápida es que sí, la Roborock S7 cumple su cometido: quitar el polvo y suciedad superficial de la casa. Con el añadido de que este nuevo modelo viene con formatos especiales para los amantes de las alfombras de pelo largo. Aunque si eres de estos últimos, hay que decir que si bien hace el apaño nunca tendrá la misma capacidad de succión que otros modelos de mano más potentes de mercado.

Con esto, la Roborock s7 cuenta con 4 opciones de limpiado. La silenciosa que vendría a ser la más sencilla de todas. Personalmente no la he usado mucho, porque ya que se pone a limpiar que al menos quite todo lo posible. Además no es tan silenciosa como su nombre indica. La opción normal y optimizada, la más útil para el día a día y la que más se usa. Por otro lado, la opción turbo y el modo máximo. Salvo que vivas en un rancho o tengas una horda de perros que dejen el suelo con tierra tampoco es necesario que recurras a esta opción.

Sistema de fregado: mejorado, pero sin ser una maravilla

En mi caso, en el momento de adquirir la Roborock S6, el hecho de llevar incorporado un sistema de fregado me pareció interesante. Gran error. Después de casi dos años de uso, es posible que haya recurrido a esta opción en solo dos ocasiones. Con un tanque de agua demasiado pequeño, sin demasiados éxitos a la hora de quitar las manchas y con problemas para las alfombras, la mopa de fregado quedó olvidada en un cajón.

Con la Roborock S7 quería dar otra oportunidad a la opción. Y lo cierto es que mejora, pero sin volverse locos. El tanque es mucho más grande, y se encuentra integrado en el propio aparato, lo que ayuda a no tener que estar pendiente del aparato de forma continua. Por otro lado detecta las alfombras, por lo que cuando lo haga en modo fregado simplemente las evitará.

Pese a todo, los contras siguen siendo los mismos. El último modelo lleva incorporado un sistema de vibración que ayuda al robot aspirador a frotar sobre las manchas del hogar. Hasta 3.000 veces por minuto cita el texto de la compañía. ¿Se nota? Realmente sí. Principalmente con el suelo de la cocina o los baños, más sensibles a este tipo de manchas. ¿Es la solución definitiva? Ni mucho menos. Pese a que el sistema de vibración ayude, el peso del aparato es insuficiente para hacer mella sobre las manchas más persistentes. La fuerza ejercida por una fregona de toda la vida no tiene punto de comparación; especialmente en los cambios de suelo (de la cocina al pasillo) donde el nivel no es uniforme y, por tanto, la Roborock S7 no puede llegar con facilidad.

Además, este robot aspirador peca del mismo problema que sus antecesores. Fregar solo con agua y sin producto de limpieza, especialmente en lo que a baños y cocina se refiere, es un parche y no una solución. Personalmente me parece hasta antihigiénico. El fabricante, el sentido común y yo misma te recomendamos no echar ningún producto al tanque de agua. Primero porque se puede obstruir y, en el caso de ser lejía, pude estropear las alfombras de pelo corto si mantenemos la mopa enganchada.

Nadie te va a librar de mantener tu rutina de fregado y es probable que el sistema de fregado de la Roborock S7 vaya al mismo lugar que el de la S6. Después de todo, lo más interesante de un aparato como este es el hecho de aspirar las alfombras, acumuladoras de ácaros y polvo por excelencia.

El plato fuerte: la estación de vaciado de la Roborock S7

Por defecto, la Roborock S7 cuenta con el mismo sistema de mantenimiento y limpieza que sus antecesoras. Con un tanque interno de recogida simplemente habrá que vaciarlo de forma periódica de forma manual cada dos semanas más o menos –dependiendo del nivel de suciedad del que estemos hablando–. Un sistema sencillo para el que, sin embargo, tendrás que ensuciarte las manos. Atención alérgicos a este paso.

El resto del mantenimiento ya lo hemos comentado: limpieza periódica de los cepillos, varillas o ruedas para quitar las acumulaciones de polvo que puedan acumular. También los pelos o residuos que puedan quedarse enganchados.

Sin embargo, la Roborock S7 viene con un accesorio adicional. Algo que si tienes es útil, pero que si no lo tienes tampoco echarás de menos. Una base de vaciado automático o Estación de Autovaciado.

Vamos con los pros. La estación, que funciona como base permanente de la Roborock S7, succionará los residuos recogidos por la aspiradora automática cada vez que vuelva a la base. En este punto, tendremos dos opciones. Que estos vayan a parar a una bolsa de usar y tirar o a un tanque de plástico que podremos lavar con agua una vez usado. En mi caso, y por no generar residuos, he optado por la segunda. Y la realidad es que tras un mes de prueba solo lo he limpiado una vez y simplemente para comprobar cómo era de fácil. Podría haber aguantado otros dos meses más sin problemas.

Sin duda en el apartado de la comodidad y limpieza no tiene comparación. Más si nos ponemos en un momento de vacaciones en el que al no estar en casa no podremos activar la limpieza por miedo a llenar el depósito. Con la Estación de Vaciado no tendremos este problema.

Ahora los contras. Es ruidosa al momento del vaciado, pero no es grave. El mayor problema es que es grande, más de lo que parece. Por lo que si tienes un espacio reducido quizá no es tu mejor opción. Y quizá es un aparato caro para el servicio que ofrece. ¿Es útil? Por supuesto. Pero los casi 300 euros que cuesta no están justificados. Más si tenemos que hacer el desembolso de la estación y la aspiradora a la vez, ya que esta no es compatible con modelos antiguos de la Roborock.

Entonces, ¿me compro la Roborock S7 y la estación de vaciado?

Esta es la pregunta del millón para dos productos que no son baratos, pero que todos nos hemos planteado meter en casa.

Es una gran compra de casi 600 euros, no vamos a mentir, pero merece la pena. Mucho mejor que su hermana barata la Roomba i3. Si no dispones de ninguna Roborock –y comparadas con otros modelos del mercado– es una compra que no dudaría en ningún momento ya que cumple con todas las expectativas. Ahora bien, si ya tienes un modelo anterior, y este sigue funcionando, creo que no es una compra que deberías afrontar en este momento.

La Roborock S7 tiene más funcionalidades, pero ninguna que suponga un motivo de peso para desechar nuestra unidad anterior. Por otro lado, si buscas un aparato que friegue el suelo con el mismo resultado que un humano, tenemos malas noticias. Mejor sigue con la fregona de toda la vida que es más económica.

En cuanto a la Estación de vaciado hay que dejar claro que es todo un capricho de 300 euros. Si puedes permitírtelo está bien, pero simplemente no es necesario para disfrutar al 100% de la Roborock S7.