Un estudio de la Universidad de Yale sostiene la idea de que las redes sociales se han convertido en un lugar para la proliferación de temas que generan indignación en lugar de ser espacios neutrales para la conversación y el debate.

Según los investigadores del Departamento de Psicología, las redes sociales, impulsadas por sus algoritmos, recompensan más a los usuarios que comparten mensajes que generan indignación y promueven ese sentimiento de enojo a lo largo del tiempo.

“Los incentivos de las redes sociales están cambiando el tono de nuestras conversaciones políticas en línea”, dice William Brady de Yale, investigador del Departamento de Psicología de Yale y autor del estudio dirigido junto a la profesora de Psicología de Molly Crockett.

El equipo de Yale pensó que Twitter era la mejor opción para llevar a cabo su experimento. Para ello, midió las expresiones de indignación en esa la red social durante eventos controvertidos de la vida real. Asimismo, estudió los comportamientos de las personas para determinar si los algoritmos fomentaban sentimientos de enfado.

Para que el resultado del estudio sea considerado como una prueba contundente, los investigadores debían incluir una enorme cantidad de tweets. Como era imposible recabar la información de modo manual desarrollaron un software de aprendizaje automático capaz de rastrear la indignación moral en la red social.

El estudio observacional incluyó 12,7 millones de tweets de 7.331 usuarios. Este demostró que "los incentivos de la plataforma cambian la forma en la que las personas publican". Los usuarios que recibieron más "me gusta" y "retweets" cuando expresaron indignación en un tuit eran más propensos a expresar indignación en publicaciones posteriores.

Crédito: Michael S. Helfenbein

Indignación en las redes sociales, a lo largo del tiempo

Para respaldar sus hallazgos, el equipo hizo estudios adicionales y descubrió aún más. Los nuevos datos revelaron que el ser recompensados por expresar indignación en las redes sociales termina por aumentar ese sentimiento de indignación a lo largo del tiempo. Por si esto fuera poco también presenta un "vínculo preocupante con los debates actuales sobre el papel de las redes sociales en la polarización política".

Los investigadores explican que las personas políticamente extremas expresaron más indignación en las redes sociales que las políticamente moderadas. No obstante, los moderados se encontraban más influenciadas por las recompensas, es decir, los "me gusta" y "retweets".

“Nuestros estudios encuentran que las personas con amigos y seguidores políticamente moderados son más sensibles a la retroalimentación social que refuerza sus expresiones de indignación”, asegura Crockett. "Esto sugiere un mecanismo de cómo los grupos moderados pueden radicalizarse políticamente con el tiempo", añade.