Los nuevos términos y condiciones de WhatsApp siguen causando polémica. La compañía, propiedad de Facebook, se ha enfrentado este lunes a una avalancha de quejas. Ocho entidades miembro de la Organización Europea de Consumidores (BEUC, por sus siglas en inglés) han presentado reclamos ante la Comisión Europea y ante la red europea de autoridades del consumidor. El eje de la protesta son las "notificaciones persistentes, recurrentes e intrusivas que empujan a los usuarios a aceptar las actualizaciones de la política de privacidad".

Si bien WhatsApp dio marcha atrás en el mes de mayo y dijo que no limitará las funciones de la aplicación a aquellas personas que no acepten sus nuevas Condiciones de servicio, dejó claro que el aviso seguirá apareciendo hasta que lo hagan. Los residentes de la Unión Europea, aunque están protegidos por el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR), también deberán aceptar la nueva política de privacidad. Sin embargo está se regirán por WhatsApp Ireland Limited y la recopilación de datos será más limitada.

BEUC asegura en un comunicado que los términos y condiciones de WhatsApp "no son transparentes ni comprensibles para todos los usuarios". Además, señala que "no ha logrado explicar con lenguaje sencillo e inteligible la naturaleza de los cambios". En este punto es preciso recordar que la compañía ha fallado en la comunicación de su política de privacidad, sembrando confusión y haciendo que miles de personas abandonen el servicio de mensajería y migren a otras plataformas como Telegram y Signal.

WhatsApp 'presiona a los usuarios'

La organización no ha dudado en asegurar que WhasApp "sigue presionando a los usuarios" para que acepten su política. Esto se produce en medio de un escrutinio realizado por parte de las Autoridades Europeas de Protección de Datos por infracciones a la GDPR. Si bien el reclamo de BEUC es independiente de la investigación en curso, la organización insta a las autoridades a acelerar una definición al respecto. En cuanto a las "notificaciones persistentes" aseguran que estas ejercen una presión indebida sobre los usuarios y menoscaban su libertad de elección. Por consecuencia, "violan la directiva de la UE sobre prácticas comerciales desleales".

“WhatsApp ha estado bombardeando a los usuarios durante meses con mensajes emergentes, agresivos y persistentes para obligarlos a aceptar sus nuevos términos de uso y política de privacidad. Les han dicho a los usuarios que se les cortará el acceso a su aplicación si no aceptan los nuevos términos. Sin embargo, los consumidores no saben lo que están aceptando realmente. WhatsApp ha sido deliberadamente vago al respecto y los consumidores estarían expuestos a un procesamiento de datos de gran alcance sin un consentimiento válido. Por eso pedimos a las autoridades que tomen medidas rápidas contra WhatsApp para garantizar que respeta los derechos de los consumidores”.

Monique Goyens, directora general de BEUC

Precisamente, WhatsApp también ha estado bajo la mira de diferentes autoridades europeas. En enero, la Junta Europea de Protección de Datos (EDPB, por sus siglas en inglés), expresó su preocupación por las maniobras de la aplicación de mensajería. Más tarde, en mayo, la Agencia de protección de datos de Hamburgo prohibió a Facebook utilizar los datos de los usuarios de WhatsApp.