Los estrictos requisitos de Windows 11 siguen dando de qué hablar. No solo porque dejarían de lado a una gran cantidad de ordenadores, sino por las idas y vueltas de Microsoft. Los de Redmond ahora aseguran que quienes no cuenten con las características mínimas de hardware no podrán descargar la actualización del nuevo sistema operativo.

Aria Carley, gerente senior de programas de Microsoft, explicó recientemente en una sesión de preguntas y respuestas que la Directiva de Grupo no permitirá esquivar la aplicación que verifica el hardware compatible con Windows 11. "Impediremos que actualice su dispositivo no admitido, ya que realmente queremos asegurarnos de que sus equipos sigan siendo compatibles y seguros", dijo.

En este sentido, Microsoft toma una postura inflexible en relación a los requisitos mínimos para ejecutar Windows 11. Para ello, se escuda en la "compatibilidad" y la "seguridad". Y es que algunos de los requerimientos son, por ejemplo, el TMP 2.0, una propuesta de seguridad basada en hardware, sin olvidar los procesadores Intel de 8ª generación y AMD Zen 2 en adelante.

Microsoft está promoviendo TMP desde hace tiempo. Este era un estándar de seguridad opcional, pero desde 2016, la versión 2.0 se convirtió en obligatoria para certificar equipos con Windows 10. Esto quiere decir que, a partir de esa fecha, todos los fabricantes que deseaban ofrecer compatibilidad certificada con los sistemas de Microsoft debían incluirlo.

Windows 11 y sus complicados requisitos

Lo cierto es que si un ordenador no cumple con los requisitos mínimos, la actualización a Windows 11 ni siquiera se descargará. Windows Update comprobará el sistema y mostrará un aviso de compatibilidad. "El sistema podrá determinar la compatibilidad por sí mismo antes de desperdiciar una descarga", asegura Carley.

Sin embargo, Microsoft dijo anteriormente que analizará la posible compatibilidad de los procesadores Intel de 7ª generación y AMD Zen 1. Esto no quiere decir que los equipos con estos componentes vayan a poder actualizar a la nueva versión cuando se lance a todo el público, pero es un indicativo de que el panorama podría volver a cambiar.

Se espera, según filtraciones, que Windows 11 llegue en octubre de este año. Los usuarios que no puedan actualizar a la nueva versión o que deseen permanecer en Windows 10 seguirán recibiendo soporte y mejoras hasta 2025. No obstante, podría recibir parches de seguridad por más tiempo.