Una nueva revolución se está germinando en el mundo del silicio. Los fabricantes de chips empiezan a incursionar en RISC-V, la alternativa de código abierto a ARM, que cualquiera puede fabricar y adaptar a sus necesidades sin pagar patentes. En sus esfuerzos por recuperar el liderazgo de la industria, el gigante de los semiconductores, Intel, podría comprar SiFive, el referente de esta plataforma de hardware open source.

Según Bloomberg, Intel habría ofrecido más de 2.000 millones de dólares por SiFive. No obstante, esta empresa, fundada en 2015 en San Mateo, California, también habría recibido propuestas de otras tecnológicas. En consecuencia, y para tomar la mejor decisión, habría recurrido a asesores externos para evaluar las diferentes ofertas de adquisición.

Pero Intel parece dispuesta a jugar varias cartas para hacerse con SiFive y adelantarse a otros posibles compradores. En caso que la oferta de compra no prospere, también podría convertirse en inversionista y así conseguir una participación en la compañía que, según datos de PitchBook, estaba valorada en unos 500 millones de dólares en 2020.

Sin embargo, según indica le mencionado medio financiero, las discusiones de compra aún se encuentran en una etapa temprana. Esto quiere decir que no hay garantías de que el acuerdo llegue a buen puerto. A todo esto, SiFive puede decidir mantenerse independiente y encontrar otras vías de colaboración con Intel y otros fabricantes.

SiFive tiene parte de lo que Intel necesita para triunfar

SiFive

El interés por RISC-V se disparó después de que Nvidia acordara pagar 40.000 millones de dólares por ARM Holdings, el mayor proveedor de propiedad intelectual de la industria de los semiconductores. Esta compañía ha mantenido una posición "neutral" al ofrecer licencias de IP a fabricantes como Qualcomm, Mediatek, Samsung y muchos otros, pero ahora que forma parte del gigante de las tarjetas gráficas se piensa que la balanza podría inclinarse.

SiFive es una empresa de semiconductores sin fábrica, pero su potencial radica en sus soluciones basadas en RISC-V. Estas incluyen núcleos de propiedad intelectual, SoC y placas de desarrollo. Liderada por el exejecutivo de Qualcomm, Patrick Little, es una de las grandes promesas del sector para enfrentar a ARM. Precisamente allí radica el interés de Intel.

No obstante, RISC-V aún tiene un largo camino que recorrer para desembarcar en productos de consumo. Pero con grandes jugadores interesados como Intel en esta arquitectura es probable que dentro de unos años lleguen dispositivos con procesadores basados en este tipo de arquitectura.