El juicio entre Apple y Epic está a punto de tener un veredicto. Aunque no se conoce la fecha del fallo, los expertos apuntan a que podríamos tener todos los detalles en las próximas semanas. Y pese a que en el proceso se han apuntalado diversas cuestiones, la pretensión de Epic de que Apple permita la carga de apps de terceros en iOS sin pasar por la App Store es la que más titulares ha copado.

Uno de sus argumentos más potentes de Apple no está tanto en el apartado comercial, es decir, permitir la existencia de tiendas de apps de terceros en el iPhone, sino en las cuestiones de seguridad que generaría esta posibilidad.

La ventaja más importante del iPhone frente a la competencia es el conjunto de férreas medidas de seguridad y privacidad que aplica Apple a su sistema operativo. Que además tienen que cumplir todos los desarrolladores. Esto permite un potente control sobre el contenido disponible en la App Store y por extensión en las aplicaciones disponibles. Quizás, uno de los puntos diferenciaciones de Apple aplica al control manual y a la supervisión que hace la compañía de todas las aplicaciones que se suben a su tienda.

Si bien hay algunas voces que pueden apuntan a que dicho control puede suponer un freno a la libertad de los desarrolladores y de las funciones disponibles en las aplicaciones del iPhone, también permite al usuario despreocuparse de la posible existencia de aplicaciones maliciosas. Un balance entre seguridad y libertad que si bien no puede ser del gusto de todos, sí es el camino elegido por Apple para su ecosistema.

Dos ecosistemas, dos puntos de vista: App Store vs. Play Store

Los dos sistemas operativos móviles del mercado han optado por posturas diferentes. Por un lado, Android permite las tiendas de terceros, pero también ejerce un control menor sobre el contenido disponible en la Play Store. En el otro lado, Apple limita lo que los desarrolladores pueden hacer con el iPhone y las funcionalidades que pueden desplegar sus apps, pero garantiza que la inmensa mayoría de apps están libres de malware y hacen lo que prometen. Además, la inclusión de herramientas como App Tracking Transparency evitan que, incluso las que pasan el control de Apple, estén sometidas a los designios del usuarios en términos de privacidad.

150.000 apps se rechazaron en iOS durante 2020 por ser spam

La mayoría, claro, porque con millones de apps siempre puede colarse alguna que otra que no hace lo que dice. No obstante, en términos generales, podemos decir que la App Store es un terreno de juego bastante seguro tanto para desarrolladores como para usuarios.

La elección, por tanto, recae en el usuario. Pero más allá de cuestiones de elección, hay algunos datos que ponen de manifiesto el control que Apple realiza sobre las apps disponibles en la App Store. La compañía ha compartido algunas cifras que sirven para que tengamos una aproximación de lo que supone el análisis de las apps subidas a la Store durante 2020.

Los datos de la App Store de 2020 en cifras

Cada semana, Apple revisa y analiza 100.000 nuevas aplicaciones y actualizaciones. Cada una de las apps subidas a la Store son analizadas por un equipo humano. Según la compañía, el equipo lo componen más de 500 expertos que analizan y revisan las apps en diferentes idiomas.

El año pasado, Apple rechazó casi un millón de aplicaciones (incluyendo actualizaciones) enviadas a la App Store. La mayor parte de ellas por funcionamientos problemáticos o por incluir malware, spam o problemas de privacidad

De ese millón, 150.000 se rechazaron por ser spam, copias de otras apps o engañar a los usuarios; unas 215.000 por violar las normas de privacidad; más de 48.000 por contener características ocultas o indocumentadas. Y cerca de 95.000 por infracciones fraudulentas, principalmente por incluir funcionalidades de bait and switch para engañar al usuario o cometer actos ilícitos.

244 millones de cuentas desactivadas por fraude, incluyendo reviews falsas.

Además, y fuera de las apps puras, en 2020 Apple también puso coto a los comportamientos fraudulentos dentro de la App Store: se frenaron más de 1.500 millones en transacciones y se expulsaron a 470.000 equipos del Programa de Desarrolladores por motivos relacionados con el fraude. Del lado de los usuarios, la compañía desactivó 244 millones de cuentas por actividades fraudulentas y abusivas, incluidas las reseñas falsas.

No sabemos si en el futuro obligarán a Apple a permitir tiendas de terceros que escapen al control de la compañía, pero los números actuales nos dicen que no es una buena idea. Todo esto no quiere decir que las tiendas de terceros no garanticen la seguridad de las aplicaciones disponibles. No obstante, los ejemplos actuales en el mercado de dispositivos móviles no dejan buenas perspectivas de ello.