Allison Mack, mundialmente conocida por interpretar a Chloe Sullivan en Smallville, finalmente ha recibido sentencia por su implicación en un caso de tráfico sexual. De acuerdo a Vulture, la actriz fue condenada a 3 años de prisión por la Corte Federal de Brooklyn. Seguramente recordarás que Mack fue parte de NXIVM, una secta sexual cuyos miembros comenzaron a caer durante 2018. Esto incluyó a su líder, Keith Raniere.

En abril de 2019, Allison Mack se declaró culpable por participar en el reclutamiento de mujeres para la causa de NXIVM. La secta se vendía como una organización de ayuda para el desarrollo personal y profesional, prometiendo fortalecer la personalidad para "liberarlas" de sus debilidades. Sin embargo, todo se trataba de un engaño. Las mujeres eran obligadas a tener relaciones sexuales con Keith Raniere.

Allison Mack ofrece disculpas a las víctimas

Allison Mack aceptó haber extorsionado a mujeres consiguiendo fotografías íntimas de las mismas y amenazándolas con hacerlas públicas si no accedían a tener relaciones sexuales con el líder. Días antes de darse a conocer la sentencia final, The Hollywood Reporter recuperó una carta en la que Mack ofrece disculpas a las víctimas.

"A aquellos que han sido perjudicados por mis acciones, ahora es de suma importancia para mí decir, desde el fondo de mi corazón, que lo siento mucho. Me entregué a las enseñanzas de Keith Raniere con todo lo que tenía. Creía que su mentoría me estaba llevando a una versión mejor y más ilustrada de mí misma. Le dediqué mi lealtad, mis recursos y, en última instancia, mi vida. Este fue el mayor error y arrepentimiento de mi vida.

Allison Mack concluyó su texto lamentando haber llevado a las víctimas a NXIVM: "Lamento haberlas expuesto a los esquemas nefastos y emocionalmente abusivos de un hombre retorcido. Lamento haberlas animado a usar sus recursos para participar en algo que fue tan feo".

Aparte de Allison Mack, otro miembro de NXIVM que ya fue condenado es el propio Keith Raniere. En octubre de 2020, el líder de la secta fue sentenciado a 120 años de prisión. Además, el juez le ordenó pagar una multa de 1,75 millones de dólares. El juicio tuvo los reflectores encima porque más de una docena de víctimas se presentaron para ofrecer sus testimonios.