Año 1. 2021 se está convirtiendo en el año de reinicio del controvertido sector de los patinetes eléctricos en España. Si bien esta historia viene de largo, concretamente desde 2017, el regreso de la pandemia se está tomando como una vuelta a las calles dando carpetazo a las idas y venidas que esta opción de movilidad había vivido antes de 2020. De esta manera, Voi, Lime, Link, la recién llegada GoTo, Bolt o Spin –la versión de Ford sobre dos ruedas– asumen su papel protagonista en las calles de las grandes ciudades. Ahora con regulaciones más o menos afortunadas que pretenden frenar la avalancha sufrida hace unos años.

El caso de Spin es peculiar dentro del sector. Mientras algunos han nacido a golpe de talonario en las soleadas costas de Silicon Valley, otros bajo el nombre de grandes fundadores internacionales, salidas a bolsa o agrupaciones empresariales para ganar a la competencia, la empresa de patinetes eléctricos tiene un histórico detrás. La archiconocida Ford, creadora del concepto de cadena de montaje y del American Way of Life, encontró en el nuevo siglo un problema. Aunque el coche sigue siendo el medio de transporte indiscutible, a los jóvenes ya no les resulta atractivo.

Fue entonces cuando la norteamericana decidía diversificar sus esfuerzos. En 2018, Ford anunciaba la compra de una pequeña startup de patinetes eléctricos afincada en Estados Unidos para competir en el negocio. La duda que se abría en ese momento era la de cuándo comenzarían a expandirse para competir con el incombustible Lime.

Spin por fin llegó a España, el reino de los patinetes eléctricos

Tres años más tarde, y con una pandemia por medio, Spin ha llegado a España. Desde el 1 de marzo en Madrid y Tarragona con 500 patinetes eléctricos en cada región, la filial de Ford quiere abordar Europa desde varios frentes tras conquistar Estados Unidos.

De momento, en la capital valoran sus primeras semanas de operaciones como un éxito. 60.000 trayectos en total que pretenden sustituir al coche en las grandes ciudades y con un despliegue 100% eléctrico. Porque es el medio de transporte contra el que lucha un sector que no está del todo claro que esté ganando la batalla. Sin datos oficiales sobre la mesa, no son pocos los que ya apuntan a que no es al coche al que ganan, si no al propio transporte público o al peatón. O lo que es lo mismo, un público ya convencido de la situación.

Tras la regulación de la capital

En cuestión de regulación hay opciones para todos los gustos. Los que resisten de forma estoica a la letra pequeña de los pliegos municipales y los que rechazan las ciudades en las que hay demasiados competidores como para poder alcanzar una buena rentabilidad, como es el caso de Voi. Y los que están por medio. Lo que está claro es que Madrid no es el mejor ejemplo en lo que a cumplimiento de regulación se refiere. Desde hace tiempo, con la distribución de patinetes por zonas de influencia, la mayor parte de las compañías que operan no han cumplido la ordenanza gestada por Manuela Carmena. ¿Su posicionamiento? El despliegue de unidades operativas en zonas no rentables o seguras es inviable para las empresas. El resultado es que la mayor parte de las unidades se concentran en las vías centrales de la capital incumpliendo la normativa con honrosas excepciones en vías principales de barrios circundantes.

Ahora, y previsiblemente en julio de este año tras la prórroga de finales de 2020, el sector volverá a ver una regulación. Está por ver si es restrictiva como la de Sevilla, limitando actividad y competencia al mínimo. O más parecida a la de Málaga o Zaragoza con limitaciones de zonas. Sea como sea, Spin declara que llevan tiempo hablando con el Ayuntamiento de la capital para formar parte de esa nueva regulación.

A por una normativa más exigente

Desde la filial de Ford lo tienen claro. Si en 2018 el sector estaba en posición de exigir al consistorio, la madurez del sector apunta ahora a un cambio en la balanza. Es el Ayuntamiento el que debe pedir más a los participantes. "Debe elevar el nivel de exigencia a los partners que están operando en cuanto a seguridad, competencias y actividad", declara Roger Puigví, Government Partnerships Director de Spin.

En cualquier caso, Spin quiere ir algo más allá y apunta a una flota de patinetes eléctricos que sea capaz de aparcarse de forma autónoma en caso de no estar bien estacionada. De momento de forma remota y en un futuro vía inteligencia artificial. También trabajan en un modelo de patinete de tres ruedas, mucho más seguro y estable que hasta la fecha solo se está testeando en Estados Unidos. La cuestión de la bicis eléctricas aún no está sobre la mesa. Si bien es el negocio origen de Spin, la compañía declara que de momento no hay planes para el despliegue de una flota en este nuevo resurgimiento que está tomando el resurgido sector de las bicis tras la debacle china.

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