"Parler está feliz de volver a iOS, ¡os hemos echado de menos!". Así ha vuelto la plataforma a la App Store después de que fuera vetada de las tiendas de aplicaciones. Amazon fue todavía más duro y eliminó a la app de su servicio de alojamiento en la nube. En el antecedente está la filosofía de una plataforma que se jactaba de unas normas más que laxas en lo que respecta al contenido. Barra libre para el contenido extremista y derechista, lo que fue una gran noticia especialmente para los seguidores de Donald Trump. El asalto al Capitolio en enero fue la gota que colmó el vaso para que los gigantes tecnológicos fueran en contra de Parler. 

Ahora ha vuelto a la App Store pero con condiciones. Parece que la parte más controvertida de Parler se ha quedado atrás y que han implementado medidas para controlar el contenido que publican sus usuarios. Esto supone que la app no podrá difundir publicaciones ofensivas o discriminatorias que humillen, intimiden o lastimen a un individuo o grupo. En el caso de que uno de sus usuarios publique contenido de este tipo, Parler tendrá que tener un mecanismo para bloquearlo y reportarlo. Han prometido conseguirlo con inteligencia artificial.

El cambio, de hecho, empezó desde que el antiguo CEO, John Matze, fue despedido de su propia empresa. Siguió con las conversaciones de Apple a mediados de abril, en las que prometieron cambiar algunas de sus normas para que fuera reinstalada en la tienda de la empresa de Cupertino. La pregunta es si realmente se llevará a cabo esta transformación. 

¿Parler o libertad de expresión?

El regreso de Parler a la App Store es otro ejemplo de la polarización del discurso político en redes sociales, tal y como apuntaba un artículo de Recode. Mientras que Parler vendía una imagen de "todo vale", otras aplicaciones como Facebook y Twitter llevan tiempo introduciendo reglas para limitar el contenido de odio o la desinformación. 

Estas acciones de las grandes tecnológicas llevan tiempo en el punto de mira. Para algunos, suponen una violación de la libertad de expresión. Para otros, son demasiado laxas. "Incluso dudo de que exista ese interés real por acabar con esto", opinó para Hipertextual Marcelino Madrigal, experto informático en análisis de redes. Para Madrigal, Parler es una red minoritaria con un sesgo muy marcado. "Financiada por gente de una ideología muy concreta. Su interés no es comercial". La decisión de Apple, la respuesta a presiones políticas "de los republicanos para que se volviera a poner en activo".

La noticia, en cualquier caso, ha vuelto a poner en el punto de mira la discusión sobre la fina línea entre la seguridad en internet y el derecho a expresarse libremente. Un debate que tuvo su punto álgido hace unos meses, con la suspensión de la cuenta del ex presidente Donald Trump por parte de Twitter. 

Los seguidores de Donald Trump: ¿vuelven o nunca se fueron?

Para los seguidores de la ideología de Donald Trump no corren buenos tiempos. El veto de Parler -donde difundían los mensajes que fueron el caldo de cultivo para el asalto al Capitolio- y el bloqueo de Twitter. Ahora que ha vuelto Parler, ¿volverán también los trumpistas?

En primer lugar, nunca se han ido del todo, al igual que Parler no murió del todo con el veto de Amazon Web Services. Desde ese momento, la aplicación se desplegó en la web gracias a Epik, un servicio que acoge otras plataformas relacionadas con la extrema derecha. Además, la plataforma puede descargarse en teléfonos Android. A pesar de que la Google Play Store sigue prohibiendo Parler, los usuarios de Android pueden descargar la app en sus teléfonos si omiten la tienda online. 

Telegram se ha convertido en la app de mensajería para muchos extremistas y ultraderechistas

Por otro lado, aplicaciones como Telegram han puesto su granito de arena para que los extremistas y ultraderechistas campen a sus anchas. Sobre todo desde que empezó la pandemia, en los canales de esta plataforma -que no tienen ningún tipo de control- muchas personas se han juntado para hablar sobre teorías de la conspiración. QAnon ha sido uno de los grupos más activos, así como colectivos como los antivacunas. María García Quintana, emprendedora digital y experta en redes sociales y nuevas tecnologías de la Universidad a Distancia de Madrid (Udima), explicó a Hipertextual que Telegram también tiene sus normas pero que es más permisiva que otras como WhatsApp. "Al final, muchos se unirán a las redes donde no les pongan límites", dijo. 

El límite de la libertad de expresión más allá de Parler

Los seguidores de ideologías extremistas o incluso teorías conspirativas han encontrado sus diferentes oasis en los que externalizar sus pensamientos sin censura. Que tengan que hacerlo "por debajo" es motivo de condena para muchos usuarios. ¿Hasta dónde puede o debe limitarse el contenido en redes sociales? 

"Si por algo destaca Internet es por facilitar el desarrollo y la mejora de la democracia, consolidándose como un punto de debate y encuentro de ideas", indicó José Sánchez Hernández, fundador y Abogado especialista en Derecho Informático en Nivolap

"Pero al igual que cualquier persona tiene libertad de expresión -reconocida en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos-, este derecho fundamental no es absoluto ni ilimitado, esto es, sus límites se pueden encontrar en la colisión con otros derechos fundamentales". 

José Sánchez Hernández

Un ejemplo de estos otros derechos sería a la intimidad, al honor y a la propia imagen, al mismo tiempo que habría que analizar su se pone en peligro el orden público, la tranquilidad y la paz social o si se atenta contra la ley o la moral.  

"Por tanto, en el entorno digital los comentarios realizados por los internautas deben ser evaluados desde varios prismas a fin de conocer su eventual ilegalidad: ¿cuál es el contenido del mensaje? ¿qué finalidad tiene el emisor? ¿quién emite el mensaje? ¿a quién se dirige el mensaje?", continuó Sánchez. En el caso de que se violara algún derecho, las plataformas estarían obligadas a retirar el contenido de forma inmediata. 

Trump vuelve a la carga (y no en la App Store)

Parler puede haber moderado sus reglas de contenido después del asalto al Capitolio y las incitaciones de Donald Trump para hacerlo, pero los trumpistas no han desaparecido. Tanto es así que el ex presidente de Estados Unidos ha creado su propia plataforma, From the Desk of Donald J. Trump (Desde el despacho de Donad J. Trump). Bajo el lema Save America, el republicano publica vídeos y recoge declaraciones. También permite hacer contribuciones a los usuarios. Por ahora, no se pueden escribir comentarios, pero sí dar "Me gusta" a sus publicaciones y compartirlas en otras plataformas.  

Es posible que, hasta que Trump permita los comentarios, sus seguidores podrán seguir utilizando Parler; eso sí, con limitaciones, al menos los que se descarguen la app por la App Store. Los que han seguido utilizando Parler a través del servidor que ha permitido que siga existiendo, continuarán difundiendo sus puntos de vista aunque pueda considerarse contenido de odio o derivados. "Es difícil pararlo porque siempre habrá a alguien que le interese que siga existiendo y lo financie", apuntó María García Quintana. Concluyó:

"Es verdad que tenemos a Facebook, Google y Twitter, que tienen mucho poder y son bastante grandes pero siempre habrá alguien que quiera ir contra de ellos. Al menos en las grandes tecnológicas habrá un control y una transparencia".

María García Quintana

Parler ha vuelto, al menos una versión más moderada de la que fue vetada en enero. Los seguidores de Trump nunca se han ido, ya sea en Telegram o en los servidores que han permitido la supervivencia de la red social del "todo vale". Ahora, la incógnita es si Parler seguirá necesitando el apoyo de plataformas que permitan acogerla o si se podrá sobrevivir en la App Store con sus reglas de contenido.