Más empresas de patinetes, por si parecía que había pocas. En este caso, le toca el turno a la europea Dott, que ha decidido poner su primera sede en Málaga para luego seguir creciendo en el resto del país.

Los patinetes eléctricos de Dott estarían, por tanto, compitiendo con la empresa nacida en el seno del MIT, Link y Bird. Junto a Dott, estas serían las únicas que han obtenido el permiso por parte de la Administración de Málaga para poder operar bajo su nueva normativa. Lime y Voi, anteriormente operando en la ciudad estarían, de momento, fuera de la región.

En cualquier caso, de momento Dott promete replicar su éxito de Londres o París con 150 patinetes eléctricos en Málaga. Aunque la previsión será la de aumentar su volumen de operaciones en lo que a patinetes eléctricos se refiere y, explica la compañía en un comunicado, también será la de ampliar su oferta a bicis compartidas. Un servicio multimodal que se ha convertido en la estrategia común del grueso de tecnológicas relacionadas con la movilidad.

Málaga, una normativa muy clara

Málaga, al igual que otras regiones en España, se ha puesto manos a la obra en lo que a normativa de patinetes eléctricos se refiere. Tras el colapso de 2017 y años posteriores, coincidiendo con el boom del nacimiento de la mayor parte de las empresas de patinetes eléctricos, las capitales se llenaron de estos nuevos modelos de transporte. La crisis sanitaria por el coronavirus y los fallos de un ecosistema aún inmaduro se llevaron por delante las operaciones de muchas de las compañías del sector.

También entraron a colación las normativas de los Ayuntamientos. Si la entrada en masa de cientos de patinetes eléctricos les había pillado por sorpresa la primera vez, ahora estarían preparados. La mayor parte de las regiones –Madrid, Sevilla y también Málaga, entre otras– han optado por permisos de circulación y operación. Dott, en este caso, sería la segunda en ganarse el puesto. En Sevilla, hace escasos días, Voi ganaba ese estatus en la capital andaluza.

En el caso concreto de Málaga, además de los permisos, la región estaría controlando también la forma de uso de estos vehículos. Después de varios años de trámites y modificaciones, Málaga aprobaba en enero de este año su normativa aplicable a patinetes eléctricos y bicis. Su mayor cambio reside en la prohibición de circular por aceras y zonas peatonales con estos vehículos. Las multas por incumplir esta normativa ascenderían a 500 euros. Estarían, por tanto, limitando el uso de este servicio a los carriles de 30 km/h y a los carriles bici. Añadían, también, que estos servicios solo podrían ser usados por mayores de 16 años.