En 1994, una mujer de 31 años murió en un hospital estadounidense a causa de un cáncer de cuello uterino por el que llevaba tratándose un tiempo. Es una de tantas historias tristes en las que una persona fallece a causa de esta terrible enfermedad. Pero, además, todo un misterio. Y es que, si bien las causas de la muerte de Gloria Ramírez sí están claras, lo que no se sabe a día de hoy es por qué buena parte de los sanitarios que la atendieron contrajeron una enfermedad misteriosa, como si algo tóxico emanara de su cuerpo. De hecho, pasó a la historia bajo el apelativo de Toxic Lady.

27 años más tarde, las causas de aquel suceso siguen siendo un misterio. Su familia opina que, en realidad, pudo haber algún error médico que llevó a que el personal del hospital inventara esta rocambolesca historia para culparla a ella. Sin embargo, no hay pruebas de que fuera así. Lo único claro es que algo debió ocurrir para hacer enfermar a todos esos trabajadores. Algunos solo pasaron unas horas mareados y aturdidos. Otros, en cambio, padecieron patologías más graves. Las peores fueron las de la residente de medicina Julie Gorchynski, que pasó dos semanas en la unidad de cuidados intensivos afectada por apnea, hepatitis, pancreatitis y necrosis avascular. Posiblemente no se sepa nunca qué les pasó exactamente, aunque existen algunas teorías. 

La enfermedad misteriosa detrás de la muerte de Gloria Ramírez

Gloria Ramírez ingresó de urgencia en el Hospital General de Riverside, California, el 19 de febrero de 1994, a las 20:15. Padecía pulsaciones muy elevadas y tensión arterial extremadamente baja, además de una insuficiencia respiratoria grave.

Los sanitarios procedieron a estabilizarla por el procedimiento habitual. Este consistió primero en la administración de tres ansiolíticos y después de un antiarrítmico, para calmar los latidos de su corazón. Paralelamente, se le bombeó aire a través de una vejiga de goma, para intentar compensar la insuficiencia respiratoria.

Como la paciente no mejoraba, se procedió a la desfibrilación, pero tampoco así pudieron salvarla

Nada de eso parecía funcionar, por lo que se procedió al recurso de la desfibrilación. Lamentablemente, esto tampoco solucionó el problema y finalmente murió a las 20:50.

La muerte de Gloria Ramírez fue una consecuencia final de su cáncer. Sin embargo, cuando le abrieron la camisa para usar el desfibrilador comenzaron a ver algo fuera de lo habitual. Su cuerpo brillaba, como si estuviese cubierto de aceite, y despedía un raro olor afrutado.

Y no solo su cuerpo. Mientras intentaban reanimarla, una enfermera le sacó sangre y, en cuanto esta comenzó a salir a través de la aguja, notaron de nuevo un aroma extraño, como a amoniaco. Además, al mirarla de cerca vieron que había en ella una especie de cristales.

Justo en ese momento, la enfermera comenzó a sentirse mareada y terminó desmayándose. El resto de sanitarios de la sala no tardaron en sentir síntomas también. A algunos les ardía la cara. Otros tenían dificultad para respirar y otros también se mareaban.

Muchos debieron ser sustituidos por otros, que terminaban encontrándose igualmente mal. Finalmente, según reportaron en un artículo sobre Toxic Lady publicado en Discover Magazine, de los 37 miembros del personal de emergencias, 23 contrajeron aquella enfermedad misteriosa.

Foto por Olga Kononenko en Unsplash

¿De dónde venía el 'veneno' de Toxic Lady?

Nadie entendía qué estaba ocurriendo, pero todos estaban de acuerdo en que parecía ser algo procedente del cuerpo de la pobre mujer moribunda.

Se procedió a evacuar la sala de urgencias. Los sanitarios afectados se desnudaron y metieron sus ropas en bolsas antes de ser atendidos. 

La autopsia de la mujer no arrojó pistas sobre lo sucedido

Afortunadamente, unas horas después la mayoría se encontraban ya bien. Solo la residente de medicina tendría todavía por delante el ingreso en UCI y posteriormente una buena temporada andando con muletas.

Los síntomas de todos parecían estar relacionados con los que generan algunos contaminantes químicos. Sin embargo, tras la muerte de Gloria Ramírez su autopsia no reveló la presencia de ninguno en su cuerpo.

Se pensó que la enfermedad misteriosa pudiera ser un caso de histeria colectiva, en el que, ante una amenaza real o irreal, un grupo de personas comienza a manifestar repentinamente los mismos síntomas. Pero este efecto, de origen psicológico, no habría mandado a alguien a cuidados intensivos. Debía haber algo más. Se siguieron vertiendo todo tipo de teorías, algunas bastantes conspiranoicas. Al fin y al cabo, la situación era propicia para ello.

Centrándonos en la ciencia, una de las hipótesis más aceptadas fue propuesta en 1997 por científicos del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore. Es extremadamente rara, pero lo cierto es que podría ocurrir. Según ellos, Toxic Lady podría estar tomando dimetilsulfóxido, un remedio casero empleado para tratar el dolor, en su caso provocado por el cáncer. Si esta sustancia reacciona con el oxígeno, que se le suministró para tratar la insuficiencia respiratoria, podría dar lugar a dimetilsulfona. Esta sustancia cristaliza a temperatura ambiente, por lo que podrían ser esos los cristales que vieron en su sangre. No es tóxica por sí misma. Sin embargo, si se expone a una corriente eléctrica, como la vertida por el desfibrilador, sí que puede generar un gas muy venenoso, llamado dimetilsulfano.

Podría tener sentido, pero a día de hoy es imposible saber si fue eso lo que pasó. El caso de Toxic Lady y la enfermedad misteriosa de los sanitarios seguirá siendo eso: un curioso misterio médico.