Una startup llamada NFT, cuyo nombre no tiene nada que ver con los tokens no fungibles, recientemente abrió los pedidos anticipados para su primer coche volador: el Aska. La compañía emergente, con sede en Silicon Valley, ha desvelado el aspecto de su vehículo en un evento de exhibición realizado este jueves.

NFT nació en 2019 con la idea de crear un coche volador que no necesita un aeropuerto para funcionar. Los primeros renders del Aska mostraban un vehículo funcional, pero con un diseño poco atractivo. Sin embargo, esto ha cambiado con el paso del tiempo.

El nuevo diseño del coche volador de NFT es mucho más futurista. Su nombre, Aska, quiere decir «pájaro volador» en japonés. Precisamente por eso es que sus líneas parecen similares a las de un avión pequeño. Cuenta con una cabina aerodinámica para cuatro pasajeros y alas plegables.

Cuando se encuentra en modo vuelo, es capaz de alcanzar velocidades de 150 mph (unos 241 km/h). Tiene una autonomía de 250 millas (402 kilómetros, aproximadamente). Sus motores son alimentadas por seis baterías. Además, cuenta con un «extensor de alcance». Se trata de generadores a gasolina que son capaces de recargar las baterías en pleno vuelo.

Reserva tu coche volador y recibe una acción de la empresa

NFT quiere convertirse en la primera compañía en ofrecer un coche volador en el mercado de consumo. La firma anunció que, quienes deseen ser parte de este proyecto, pueden hacer el pedido anticipado del Aska con 5.000 dólares «reembolsables».

El depósito le permitirá al futuro comprador involucrarse muy estrechamente con la empresa. No solo estará ayudando en su «despegue», sino que también recibirá una acción y podrá participar en reuniones informativas cada tres o seis meses. El costo total del coche volador de NFT es de 789.000 dólares, aproximadamente 658.700 euros o 15,732,800 pesos en México. Se espera que se fabriquen 1.500 modelos de edición limitada.

Los primeros Aska serían entregados en 2026. Para estas fechas, la compañía espera que las regulaciones sobre control de tráfico y seguridad respalden este tipo de movilidad aérea. No obstante, en este punto, NFT no brinda demasiados detalles y debe tenerse en cuenta que los procesos regulatorios, el algunas partes del mundo, suelen tardar más que en otras.

NFT asegura que su coche volador será una solución sólida tanto para los clientes como para los reguladores. La firma señala que el Aska está diseñado para transportar pasajeros, por lo que ofrece espacio suficiente incluso para desplegar las alas.

El coche volador de NFT no solo puede despegar en una pista como un avión, sino también puede hacerlo de forma vertical como un dron o un helicóptero. Asimismo, el coche volador puede ser guardado en un garaje de dimensiones adecuadas. La compañía planea comenzar vuelos de prueba de aviones a gran escala en 2022.

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