El ascensor es uno de esos lugares en los que el contagio del coronavirus pasó desapercibido en un primer momento. Muchas personas no usan la mascarilla, con la tranquilidad de viajar solos. Sin embargo, si están contagiados pueden liberar aerosoles que serían respirados por otro viajero que entre inmediatamente después. Incluso si ambos no llegan a coincidir en el mismo sitio. Por este motivo, a la recomendación inicial de intentar no subir al ascensor con no convivientes se han añadido otras, como usar la mascarilla incluso si vamos a solas. Además, en algunos edificios han optado por añadir un purificador de aire en el ascensor.

Esto puede parecer buena idea a bote pronto. Sin embargo, un nuevo estudio, recién publicado en Physics of Fluids por científicos de la Universidad de Nicosia, en Chipre, demuestra que en muchos casos no solo no funciona, sino que puede incluso empeorar la situación.

¿Por qué puede ser peligroso colocar un purificador de aire en el ascensor?

Generalmente, un purificador de aire lleva a cabo dos funciones. Por un lado, utiliza radiación ultravioleta para inactivar los virus que pasen por él. Por otro, succiona el aire contaminado y expulsa el limpio.

Sus efectos se han estudiado en modelos experimentales muy concretos. Sin embargo, normalmente en ellos no se tiene en cuenta la circulación general del aire que se da naturalmente en un ascensor. Por eso, los autores de este nuevo estudio realizaron una simulación en 3D de un ascensor con capacidad para cinco personas.

Se simuló lo que sería un estornudo humano y se estudió cómo se distribuían las partículas exhaladas añadiendo diferentes componentes al escenario. Se colocaron, por ejemplo, varias entradas y salidas de aire para favorecer la ventilación y, además, un purificador de aire.

En primer lugar comprobaron que este último no eliminaba el coronavirus del aire circulante. Esto, en realidad, es algo que ya habían mostrado otros estudios sobre estos dispositivos, habitualmente poco útiles. Pero es que eso no era todo. Comprobaron también que se favorecía la dispersión de gotas contaminadas. Según ha explicado en un comunicado el autor principal el estudio, Dimitris Drikakis, se debe a que “la entrada de aire integrada dentro del purificador induce una circulación de flujo que puede contribuir al transporte de gotas de saliva contaminadas en la cabina”.

Por eso, más que utilizar estos dispositivos, las recomendaciones deberían seguir siendo las mismas: reducir el número de personas que suben al ascensor y usar siempre mascarilla. Además, ¿por qué no?, puede ser un buen momento para usar las escaleras. Nuestra salud no lo agradecerá a más niveles que nunca.

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