El propietario de un Tesla Model 3 decidió reconvertir el vehículo eléctrico en una especie de tanque para recorrer en la nieve. Lo consiguió quitando las llantas del eje trasero del vehículo y poniendo un sistema tractor de cadenas tipo oruga.

Suena excesivamente exagerado, pero es totalmente real. El objetivo era mejorar las prestaciones del vehículo en zonas que normalmente se deberían recorrer con motos de nieve. Es una modificación personalizada de la mano de Mullin Manufacturing, quienes crearon un sistema para unir las cadenas a los frenos de disco del eje trasero del coche.

Como es de esperar, la modificación logró que el Model 3 tuviese una motricidad significativamente más alta en zonas de nieve. De esa forma el vehículo puede subir colinas, cubiertas de nieve o hielo sin perder tracción. ¿Suena bien, verdad?

Modificar el Model 3 para la nieve sale mal

Bien, antes que sacar ideas para modificar un Model 3 y poder recorrer ciudades en medio de una tormenta como Filomena en el centro de la península ibérica, mejor no hacerlo, porque al final salió mal.

El propietario prometió que llevaría el vehículo a otros terrenos complicados. Pero antes de conseguirlo, rompió la la unidad de tracción del vehículo y los ejes. Además, Tesla decidió invalidar la garantía. Con toda la razón.

La garantía aclara que no cubre ningún daño causado por abuso, mal uso o negligencia o uso impropio del vehículo. Aún así el propietario respondió: “entonces, Tesla no debería asegurar que sus vehículos están construidos como tanques”.

El precio de la reparación, en Estados Unidos, serían unos 7.000 dólares. Y aunque la compañía inicialmente invalidó la garantía, finalmente decidieron reparar el vehículo sin costo alguno. Algunas personas tienen demasiada suerte.

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