La más reciente trilogía de Hitman llegó a su fin. IO Interactive aprendió de los errores y aciertos del pasado y aplicó su aprendizaje en Hitman 3. El Agente 47 está listo para embarcarse en una nueva aventura que promete un sin fin de posibilidades jugables. ¿Lo consigue? Te lo cuento en este análisis. Han pasado cinco años desde que el Agente 47 reapareció con el objetivo de demostrar que, pese a ser una franquicia longeva en el género de los títulos de acción, todavía era capaz de ofrecer experiencias frescas de la mano de IO Interactive. Si bien la primera entrega generó controversia debido a su formato episódico, la nueva trilogía supo levantarse y avanzar con paso firme para consolidarse. Ahora estamos viviendo la culminación de una propuesta que ha mejorado título tras título. Hitman 3, además de ser un cierre excepcional que ningún fan del personaje se puede perder, es la clara muestra del potencial del estudio danés.

Innovar en una saga como Hitman no es una tarea sencilla. Sobre todo porque sus bases jugables, aquellas que han acompañado a la franquicia desde sus inicios, son mecánicas de las que no se puede separar sin alterar la identidad. Una identidad que, por cierto, se ha forjado durante dos décadas. Así pues, el objetivo de IO Interactive no era reinventar la rueda, sino expandir las posibilidades de jugabilidad y enriquecer esas experiencias que ya hemos vivido con el Agente 47 desde hace años. Es importante señalar, sin embargo, que en esta ocasión sus responsables decidieron dedicar una mayor atención al apartado narrativo.

Hitman nunca ha sido un exponente ni mucho menos en la manera de contar historias. Con Hitman 3 no es la excepción. Aunque es evidente que existe un esfuerzo por hacer que la narrativa se convierta en un elemento importante, por desgracia se queda a medio camino. No es que la historia sea aburrida; de hecho tiene ciertos giros y momentos interesantes que nos hacen conocer más sobre la situación que el Agente 47 arrastra desde los juegos anteriores. El principal problema es que la historia nunca consigue ponerse a la altura del resto de la propuesta jugable. En consecuencia, pasa desapercibida gran parte del tiempo.

Tan prescindible es la historia del Agente 47 que su tropiezo no afecta en lo más mínimo al resto del juego, afortunadamente... No obstante, sí que queda esa sensación negativa porque es un margen de mejora que nunca han podido —o querido— aprovechar. Desconozco si es una deficiencia de IO Interactive en el terreno narrativo o si en algún punto decidieron que no valía la pena arriesgarse con una propuesta más elaborada. Apostaría más por lo segundo. Y como mencioné previamente, no afecta al producto completo porque Hitman, para bien o mal, jamás ha intentado sobresalir en su argumento.

Más allá de la historia principal, Hitman 3 igualmente nos propone una serie de narrativas cortas que están disponibles en cada nivel. Me refiero a las **"Historias de misión"**, un grupo de objetivos que nos hacen vivir aventuras breves dentro del mismo escenario. La mayoría consiste en completar diversas tareas hasta, finalmente, tener a la víctima en el momento y lugar adecuado para asesinarlo. Cada nivel del juego ofrece tres "Historias de misión", sin embargo, la manera de afrontarlas puede variar completamente según nuestras acciones. Es aquí donde empieza a vislumbrarse la infinidad de variantes jugables de Hitman 3.

Otro punto clave es que las tres historias no están disponibles desde el principio. Debes completar el nivel para desbloquearlas. Esto es solo un ejemplo de cómo IO Interactive busca que el jugador visite una y otra vez el mismo nivel. ¿Se genera una experiencia repetitiva? No necesariamente. La realidad es que de ti depende afrontar la misión de una forma u otra. El límite es tu imaginación. Si todo lo anterior no te parece suficiente, debes saber que cada nivel tiene decenas de desafíos. Sí, decenas. Si bien algunos se pueden completar en un mismo intento, tendrás que revisitar el nivel varias ocasiones para superarlos todos. Además, todo contribuye a obtener una mejor calificación al finalizar el nivel.

Lo mejor de todo es que los retos son muy distintos. Desde realizar asesinatos con diferentes armas, objetos y herramientas, hasta interactuar con el escenario y usarlo a tu favor para deshacerte de testigos y enemigos. Una vez que des un vistazo a la extensa galería de desafíos que se ofrecen por nivel, lo siguiente será planear su ejecución. Ojo, algunos van a requerir que te quiebres la cabeza al momento de planificarlos y a la hora de intentar ejecutarlos. Este es precisamente el mayor atractivo de Hitman 3, la libertad que tienes de superar su oferta jugable como mejor te convenga; de experimentar una y otra posibilidad por más descabellada que parezca. Por supuesto, dicha libertad va de la mano, en primer lugar, de un conjunto de mecánicas que se heredan de los títulos que le preceden. No, no hay cambios en la jugabilidad básica del Agente 47. Sin embargo, tampoco había necesidad de darle un giro. IO Interactive se enfocó en enriquecer el gameplay con la ayuda de un inventario de objetos que puede llegar a ser bastante variado y, desde luego, con un diseño de niveles que roza la excelencia. Más allá del apartado visual, en el que ahondaré más adelante, los niveles fueron creados con el propósito de aprovechar la jugabilidad al máximo. Y siempre sale triunfante en ese rubro.

Durante tu recorrido por los niveles, y con la ayuda del modo instinto, podrás localizar elementos interactivos que pueden sacarte de un apuro o facilitarte la misión. La variedad es muy amplia y su utilización nuevamente está sujeta a tu imaginación. Y en lo que se refiere a los objetos y armas, la cantidad disponible es abrumadora. Lo curioso es que hasta el ítem más insignificante puede ser un arma letal. Por ejemplo: una banana —no es broma—. De ti dependerá explorar el escenario en busca de otros objetos que también son útiles y no llaman la atención, pues sacar tu pistola en un momento inoportuno causará un alboroto.

Eso sí, una parte de la gran efectividad de las mecánicas tiene que ver con el comportamiento de los enemigos, que algunas veces es ridículo. Eché de menos que tuvieran una inteligencia artificial más desafiante. Que fueran capaces de identificar que el "militar" calvo que camina a su lado es el mismo que instantes antes estaba vestido de conserje. Pasar desapercibido suele ser muy sencillo incluso tras haber sido identificado como intruso. Supongo que este tipo de momentos sin sentido forman parte de la identidad de Hitman e igualmente son responsables de hacerlo más divertido.

No podría finalizar el análisis sin destacar un apartado audiovisual sobresaliente en cada una de las seis ubicaciones que visitamos: Dubái, Inglaterra, China, Alemania, Argentina y Rumanía. El nivel gráfico de Hitman 3 es digno del inicio de una nueva generación. Tuve la oportunidad de disfrutarlo en una PlayStation 5 y no hay nada que reprochar a la calidad visual. La atención al detalle en los escenarios es para ponerse de pie y aplaudir. No así en las animaciones, que aún tienen margen de mejora. Algo que inmediatamente se robará tu mirada, al menos en la versión next-gen, es la enorme cantidad de NPCs de ciertos niveles. Son momentos en los que realmente te sientes parte de un escenario vivo. Y claro, jugar a 60 fotogramas por segundo siempre marca diferencia.

Conclusión

Hitman 3 es la culminación que se merecía la trilogía. El Agente 47 se despide, por ahora, con una entrega que puede ofrecerte decenas de horas de diversión. Siempre y cuando estés dispuesto a revisitar los niveles con el propósito de superar sus múltiples desafíos. Si bien no existen novedades significativas respecto a los anteriores dos títulos, IO Interactive ha sabido enriquecer su fórmula para expandir las posibilidades del Mundo de Asesinatos. El estudio de Dinamarca expone su capacidad para diseñar niveles, una capacidad que espero puedan plasmar en su aventura con el mismísimo James Bond.

Pros

  • Un diseño de niveles que roza la excelencia.
  • La libertad para completar objetivos.
  • Decenas de horas de diversión gracias a los desafíos.
  • Apartado audiovisual sobresaliente.

Contras

  • La historia nuevamente queda a deber.
  • La inteligencia artificial es deficiente.

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