Si algo ha sorprendido en el 2020 es la buena cantidad de películas de calidad, que en medio de una situación incierta, llegaron para sorprender. Y para demostrar que el cine es capaz sobrevivir a las malas circunstancias. Pero también las peores películas de 2020 que han hecho de este año una decepción para el cine.

No obstante, hay una pequeña e infame lista de estrenos que se quedaron a medias y que dejaron claro que no importa el origen — ni tampoco la maquinaria que las acompaña —. El cine siempre dependerá de sus elementos básicos como el guion y una inteligente puesta en escena para cautivar.

Te dejamos la lista de las que probablemente son las grandes decepciones de un año complicado.

Las peores películas de 2020

'Da 5 Bloods', un estreno a medio gas

Se suponía sería la rebelión total de Lee contra el sistema. Una revisión de la guerra de Vietnam y el racismo — sí, de nuevo —, ambientado en los recuerdos de un grupo de soldados afroamericanos. Estos deben regresar en busca de la memoria, el dolor y la culpa añadida de un conflicto bélico que acentuó las diferencias sociales y culturales de EE.UU. a un nuevo nivel.

Por extraño que parezca, resultó la película más complaciente de Lee, además de la más sermoneadora.

El guion pasa una buena parte del tiempo reflexionando sobre la guerra como una nueva forma de opresión. Sin llegar a mostrar el verdadero rostro de ese dolor conjuntivo y cultural que subyace bajo los largos diálogos, las insinuaciones de algo más doloroso y la necesidad del director de forzar el discurso reivindicativo en momentos en que solo son una carga para el guion.

Tediosa, pretenciosa y en sus puntos más altos ingenua. Lo que el público conservará en su memoria es la actuación de Chadwick Boseman, carismático y poderoso, incluso en sus silencios. Una de las peores películas de 2020.

'Capone', un mito que no llega a serlo

El Capone de Trank prometía algo de considerable interés: la reinvención de un mito. La película se proponía mostrar un rostro por completo nuevo de ese inmortal villano de la imaginación estadounidense como lo es Capone.

En realidad se trató de un experimento fallido de lenguaje cinematográfico y guion que sepultó todos los intentos del director por narrar una historia coherente.

Desde la incomprensible actuación de Tom Hardy — con el rostro cubierto por una máscara de mal maquillaje — como Capone, hasta la colección de errores cronológicos y argumentales. La película se desplomó por su incapacidad de analizar con solidez su premisa: la caída en la locura y la vejez de una figura colosal.

Al final, el Capone de Trank es un monstruo débil, aburrido y una versión fácil de una creación ambiciosa y vacía sin verdadero objetivo en pantalla.

'Palm Springs', un romance de corta duración

La que prometía ser la comedia romántica del año resultó una tramposa sucesión de clichés, aderezados además con tintes de ciencia ficción y cierto humor profano.

El guion falla en tratar de emular las peripecias cronológicas del clásico del ’93 Groundhog Day y termina por ser una repetición incesante de una única premisa sin mayor interés.

Para su último tramo, la película perdió fuelle y la poca fuerza narrativa que había logrado acumular a medida que la sucesión de escenas idénticas terminan por acumularse en una instantánea del tedio inevitable y convertirla en una de las peores películas de 2020.

'La caza', mucho ruido y pocas nueces

Siguiendo la alargada sombra de la saga The Purge y con guion de Damon Lindelof, la película apostaba por llevar la premisa la violencia construida a base del prejuicio y la impunidad a un nuevo nivel. ç

Antes de su estreno hubo un considerable revuelo a su alrededor, e incluso Donald Trump criticó su premisa (aunque todavía no había visto el resultado en pantalla del film), por lo que se suponía sería el gran sacudón cultural del año.

Un híbrido inquietante y duro sobre la perversión moral, la corrección política llevada a un extremo doloroso y al final, el miedo al futuro como percepción sobre la identidad moderna.

La película decepcionó en cada aspecto posible. Con un guion confuso, sin alicientes, por momentos ridículo. La historia de esta cacería humana a gran escala es solo una versión B de una premisa más depurada.

Repleta de gore, escenas sangrientas pero sin la más mínima profundidad, es un recorrido por todos los lugares comunes del cine que intenta plasmar la violencia como un fenómeno humano sin lograrlo.

'Festival de la Canción de Eurovisión', ya el título lo decía todo

Con Will Ferrer a la cabeza, la premisa prometía la gran comedia extravagante del año.

En especial, por su intento de parodiar y burlarse de la opulencia un poco pasada de moda del espectáculo musical de Eurovisión, toda una institución de cierto tipo de diversión familiar con aires de fenómenos generacional.

Pero en realidad, la película es solo otra gran bufonada para mayor lucimiento de Ferrell. Que para la ocasión intenta todo su repertorio de comedia física y chistes de ocasión. Sin lograr otra cosa que una vergonzosa caricatura sobre su especialísimo estilo de comedia. Sin duda encabeza la lista de las peores películas de 2020.

‘Otra vuelta de tuerca’, el trono a la peor película del año

La enésima adaptación de la obra de Henry James es una de las peores películas del año.

Con un guion que apela a la atmósfera para reflexionar sobre la duplicidad de la percepción de la realidad sin lograrlo. Es, además, un gigantesco despropósito que malgasta un elenco correcto en todo tipo de situaciones disparatadas hasta llegar al peor final de cualquier película de terror en los últimos años.

Absurdo, anticlimático y con una falta de inspiración narrativa que resulta temible. La película de Sigismondi en un retorcido relato en la que el argumento termina por ceder a la incapacidad de la directora por contar una historia compleja con cierta habilidad visual.