Un presidiario italiano de 26 años tuvo que ser ingresado recientemente con lo que parecía un ataque al corazón. Los valores de su electrocardiograma lo indicaban claramente. Sin embargo, no presentaba el resto de síntomas característicos de un infarto. Por eso, los sanitarios decidieron indagar más, hasta ver que el hombre se acababa de comer una pila, que se veía claramente en su estómago cuando realizaron una radiografía.

Al parecer, lo había hecho intencionadamente. En el estudio de Annals of Internal Medicine en el que se reporta el caso no se dice nada respecto a los motivos. Lo que sí se explica es la posible razón por la que aquella poco recomendable ingesta provocó esos cambios tan concretos en la actividad eléctrica de su corazón. No estaba sufriendo un infarto, pero igualmente podría haberle salido caro, por lo que se procedió a retirar cuanto antes la batería de su estómago. Todo salió bien y no le quedó ninguna secuela.

A urgencias tras comer una pila

El hombre fue ingresado con un intenso dolor de estómago tras comer una pila AA en prisión. Los dolores en el vientre pueden confundirse con infartos, por lo que se decidió realizar un electrocardiograma, que también apuntaba a que podía ser un ataque cardíaco. Concretamente, destacaba la elevación del segmento ST. Esta es una región del electrocardiograma que debería ser plana, pero que en pacientes con un ataque al corazón suele formar un pico.

Pero no es el único parámetro que indica un infarto. También suele haber dificultad para respirar y una alteración de los niveles de troponina cardíaca. Esta es una proteína del músculo cardiaco, que se segregan cuando este resulta dañado. Sin embargo, en su caso se encontraban dentro de los límites saludables y tampoco mostraba problemas en su respiración. Además, su único factor de riesgo era el tabaquismo, pero estaba sano y era joven.

Por eso, al ver la batería en la radiografía, supieron que era esta la culpable de su padecimiento.

¿A qué se debía la alteración del electrocardiograma?

En el estudio publicado sobre el caso, los médicos que lo atendieron no tiene claro qué le ocurrió. Aunque sí cuentan con algunas teorías.

La más probable sostiene que, al contacto con los ácidos del estómago, se pudo producir una corriente eléctrica que alteraría las mediciones del electrocardiograma.

En su caso no se produjo un ataque, pero igualmente esta corriente podría haber ocasionado problemas cardíacos. Además, al degradarse la batería se liberarían sustancias químicas que podrían ser tóxicas.

Este es un caso bastante curioso, pues es la primera vez que se reporta algo así por comer una pila. En la literatura científica se describen otras situaciones en las que los pacientes tragaron seis y dieciocho baterías, con alteraciones similares del electrocardiograma. Se pensaba que no se podría alcanzar ese efecto con una sola, pero este nuevo caso indica que sí.

Lo que está claro es que, sean una o varias, es esencial retirarlas cuanto antes. Podría haber salido mucho peor de lo que salió. Por eso, aunque pueda parecer obvio, es importante recordar este consejo: por favor, no comas pilas.

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