Hace justo ahora un año, todos estábamos en las puertas de celebrar la entrada en 2020, un año que por su número redondo tenía esa impronta de progreso y de marcar la entrada en una nueva década donde todo podría ser posible. ¿Todo? Sí, incluida una pandemia que nos ha cambiado literalmente la vida. La ciencia-ficción ha intentado desde sus inicios predecir o alumbrar cómo sería nuestro futuro, a menudo a caballo de una dicotomía: o luminosa, o distópica.

Hoy sabemos que los relatos, películas y libros de sci-fi que pusieron su punto de mira en 2020 y los años que lo rodean no acertaron del todo. Quede por delante la salvedad de que cuando buscamos en estas historias supuestas predicciones lo hacemos con el mismo tipo de seguridad y referencias que quien intenta rastrear los escritos de Nostradamus: los autores y autoras de ciencia-ficción rara vez intentan predecir realmente el futuro, sino más bien usar una visión del porvenir para reflejar problemas de su presente.

Algo así pasó ya con Blade Runner, ubicada temporalmente en 1992 en la novela original de Philip K. Dick que la inspiró y en 2019 en la película de culto. El entorno cyberpunk que ha moldeado buena parte del imaginario sobre el futuro desde entonces bebe de la distopía, de un conflicto que cambió el rumbo de la humanidad y del planeta, y de una estética que surgía más de lo visto en los años 80 del siglo pasado que en un intento real por adivinar cómo será el futuro.

Pese a esto, de todas estas historias se pueden extraer con el paso del tiempo ciertos matices que sí que asoman cierto bagaje de realidad, como precisamente el mundo ambientalmente destruido que representaba Blade Runner, sobre el que hacía más hincapié su secuela Blade Runner 2049.

La excepción de la novela 'Los ojos de la oscuridad'

Escrita en 1981 por Dean Koontz, uno de los máximos exponentes del terror moderno norteamericano, esta novela copó titulares a comienzos de la pandemia por representar una humanidad en 2020 en el que un virus de origen chino paralizaba el mundo. Los elementos comunes eran muchos, pero si nos metíamos en los detalles, no tanto.

El virus descrito en la novela es un arma biológica creada por el gobierno chino para doblegar a la población. Sus síntomas tampoco son parecidos, ni su mortalidad, que en la novela es del 100% de los infectados por el 2-3% del coronavirus.

El primer hombre en Marte

Touchstone

Aunque la NASA y Space X hayan avanzado este año en sus misiones espaciales, parece que de momento este hito histórico está previsto con una fecha optimista para 2030. El 2020, sin embargo, era el año en el que primer ser humano llegara al planeta rojo según la mítica saga encabezada por Marte rojo de Kim Stanley Robinson, publicada en 1993.

Una predicción similar es la que se dio en la película del 2000 Misión a Marte, dirigida por Brian De Palma, donde un equipo de rescate sale en busca de un astronauta perdido en una misión anterior. La estación espacial terrestre en órbita es la que prepara una nave para la misión de rescate: Marte II. Lo que descubren es totalmente intrigante, nada que ver con los últimos hallazgos en la superficie marciana (y menos mal).

Yéndonos más atrás en el tiempo y en el Sistema Solar, ambientada en 2020, la película Viaje al Planeta Prehistórico, estrenada en 1965 y dirigida por Curtis Harrington, nos cuenta un escenario en el que la colonización de la Luna ya se ha completado, y los humanos tienen un objetivo más atractivo: partir de la Luna para colonizar Venus. Lo insólito es que se encuentran con un mundo prehistórico que no es pacífico, lleno de dinosaurios y habitado por una extraña civilización.

Cerebros conectados y mechas gigantes

Neuralink

Quizá no sea tan palpable, salvo para los planes de Elon Musk, pero en 2004, el escritor Geoff Ryman predijo en su novela Aire, que para el año 2020, nuestros cerebros estarían permanentemente conectados a Internet. Este 2020, aludiendo de nuevo a Musk, conocimos los primeros prototipos de los planes de Neuralink.

Y de forma más exagerada, la película estrenada en 2013 por Guillermo del Toro Pacific Rim describe un futuro en el 2020, en el que horribles criaturas marinas dejarían el mar para acabar con la vida tal y como la conocemos. Si lo hicieran ahora para rematar este año tan malo, por desgracia no contaríamos con mechas gigantes para combatirlos. O quizá sí.

¿Y para 2021? 'Hijos de los hombres'

¿Pero y qué pasa con los relatos que se situaban en 2021? De ellos seguramente el más famoso sea el escrito por P.D. James, que en 1992 publicó The Children of Men (Hijos de los hombres), más conocido por su adaptación cinematográfica de 2006 realizada por Alfonso Cuarón.

Ambientada en 2021, tanto el libro como la película se centran en un repentino colapso de la fertilidad en el que el nivel de esperma de los hombres inexplicablemente baja tanto que la raza humana simplemente deja de ser capaz de reproducirse. Una vez más, la economía se derrumba, la desigualdad crece, y una dictadura fascista se levanta.

Aunque la excelente adaptación cinematográfica de 2006 es famosa por su inquietante representación realista de un país en decadencia, el libro tiene algunas ideas fascinantes que no llegaron a la película, como la creciente obsesión por las mascotas como sustituto de los niños, con los propietarios adorando a sus mascotas de formas extremas, incluyendo vestirlas con ropa, empujarlas en cochecitos de niño e incluso celebrarles bautizos. Quizá algo no tan definitivamente extraño si nos miramos al espejo en este 2020.

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