En las últimas semanas, las tarjetas de expansión de las Xbox Series X y Xbox Series S han sido tema de conversación. Más allá de su capacidad y velocidad de transferencia, los consumidores mostraron inquietud por el alto precio de la unidad. Sin embargo, Microsoft dejó entrever que en el futuro existirán propuestas de otros fabricantes. Recordemos que la tarjeta que ofrecen actualmente es una colaboración entre los de Redmond y Seagate.

La tarjeta de expansión tiene un precio de 229 dólares (249,99€ en España o $6,199 en México), una cantidad que los jugadores de consolas no están acostumbrados a pagar para ampliar el almacenamiento. No obstante, cuando Microsoft abra las puertas a las unidades de otros fabricantes, podría generar una competencia de precios. Esto, evidentemente, terminaría beneficiando la cartera de los consumidores. Por ahora se desconoce cuáles compañías serán las primeras en presentar sus soluciones para las Xbox Series X/S.

"Creo que, con el tiempo, verás que esta categoría [las unidades de almacenamiento] es muy importante para nosotros. Verás múltiples opciones, diferentes formas y diferentes capacidades. Pero lo que era realmente importante para nosotros es que tuviéramos una opción simple y fácil de usar desde el primer día. Puedes esperar ver más opciones en el futuro". Así lo expresó Jason Ronald, gerente de producto de Xbox. Por consiguiente, no solo veremos unidades de otras compañías, también de diferente capacidad.

La semana anterior, IGN dio a conocer que la Xbox Series X tendrá 802 GB libres, pues el resto será ocupado por el sistema operativo y archivos adicionales. Quizá en la consola de mayores prestaciones no exista inconvenientes, el problema es con la hermana menor. La Xbox Series S, que no integra lector de discos y apuesta totalmente por el formato digital, ofrece un SSD de 512 GB, pero no sabemos cuánto espacio queda libre.

Sony, por su parte, decidió seguir un camino muy diferente con la PlayStation 5. Aunque también podrás ampliar si almacenamiento interno, será necesario retirar las tapas laterales de la consola para acceder a la ranura M.2 para SSD NVMe con interfaz PCIe 4.0. La ventaja que tendría la PS5, al menos al comienzo de la generación, es que diversos fabricantes ofrecen este tipo de unidades. Eso sí, los precios son similares la tarjeta de expansión de Microsoft.