Imagen de TechCrunch

El cinturón de castidad existe desde la Edad Media, pero estamos en el sigo XXI y había que añadirle conectividad Bluetooth y WiFi. Al menos así lo piensa Qiui, la empresa que lo ha desarrollado. El problema reside en que existe una vulnerabilidad de seguridad y podría ser controlado por terceros sin nuestro consentimiento.

El dispositivo se llama “CELLMATE” y tal y como os imagináis, su funcionalidad es mantener la fidelidad de nuestra pareja en la distancia a través de una red WiFi o Bluetooth si estamos cerca. El funcionamiento es sencillo: a través de una aplicación, podemos liberar o encastrar el pene del sujeto que haya dado su consentimiento para este uso.

No existe mecanismo de liberación de emergencia para este cinturón de castidad, así que la única alternativa es romper el dispositivo que tiene un precio de 189 dólares. Aunque pueda parecer una idea para un público reducido, ya se han vendido más de 40.000 unidades en todo el mundo y actualmente no hay stock en los almacenes. Al menos en la versión de tamaño reducido, la versión larga sigue estando disponible en su página web.

Un fallo de seguridad pone en riesgo a los usuarios

Pen Test Partners es una empresa de seguridad informática y dio la voz de alarma a Qiui, empresa que comercializa el cinturón de castidad advirtiendo de un agujero de seguridad. Si no ponían remedio, un usuario con conocimientos avanzados podría controlar el dispositivo a su juicio.

Las acciones que podría realizar un atacante presenta un problema bastante serio. Podría llegar a abrir o cerrar el mecanismo del cinturón de castidad rápidamente a su antojo, tanto si el usuario tiene el miembro dentro como fuera.

En el caso de que tenga el pene dentro del dispositivo y este es manejado por un tercero sin nuestro consentimiento, no tendremos mas remedio que romperlo o esperar a que libere el mecanismo.

Pero los problemas aumentan, ya que según Alex Lomas, la API actual también es vulnerable y se podrían leer los mensajes privados de la app del dispositivo e incluso conocer la ubicación exacta de los usuarios que tengan instalada al aplicación.

Qiui conoce el problema pero no lo ha solucionado del cinturón de castidad

Según indica TechCrunch, este problema podría solucionarle con alguna actualización de software, pero por el momento no hay novedades al respecto. Sí que hubo un compromiso por parte de Qiui para solucionar el agujero de seguridad en agosto de este mismo año, pero que finalmente nunca llegó.

Tras meses de silencio por parte de los creadores del cinturón de castidad para hombres, Alex Lomas decidió hacer público el fallo de seguridad de este cinturón de castidad masculino para advertir a los clientes.

Algunos de ellos ya han reportado algunas anomalías en el funcionamiento del equipo, llegando incluso a dejar cicatrices graves durante semanas tras usar el cinturón de castidad.