Los Xiaomi Mi 9T y Mi 9T Pro fueron dos de los grandes éxitos de la casa china el pasado año. Ofreciendo parte del atractivo de las gamas más premium a un precio contenido, la firma fue capaz de conquistar al público con dos terminales que continuaban siendo perfectamente vigentes. Lo serán menos ahora que llegan aquellos pensados para darles el relevo: el Xiaomi Mi 10T Pro y Mi 10T.

La empresa ha revelado ambos modelos este miércoles, a los que se añade una versión Lite como alternativa aún más económica. En Hipertextual hemos podido probar el Xiaomi Mi 10T Pro de manera previa a su lanzamiento y estas son nuestras impresiones iniciales acerca del terminal, del cual hablaremos más en profundidad próximamente.

Un poco de todo

Con el Xiaomi Mi 10T Pro, la marca sigue la agresiva estrategia de apostar por materiales de gama alta en la construcción del dispositivo, que se aprecia nada más sostenerlo en mano por primera vez. Haciendo uso del cristal y el aluminio como elementos principales, transmite una inmediata sensación de calidad.

Al mismo tiempo, el Mi 10T Pro se revela como un smartphone bastante grande y pesado, alcanzado los 218 gramos. Esto lo convierte en un smartphone algo complicado de manejar y no demasiado cómodo en ciertas ocasiones, a pesar de que sea una tónica repetida de manera más o menos constante en la mayoría de dispositivos –con excepciones como el Samsung Galaxy S20+, por ejemplo–.

Su parte frontal se enmarca también dentro de la tendencia, con un enorme panel de 6,67 pulgadas de diagonal. Este no es OLED, sin embargo, sino IPS LCD. Con ello, la marca consigue ajustar el precio del terminal a cambio de algunos sacrificios. En él destacan una notable «barbilla» o marco inferior más grueso y una pequeña cámara frontal incrustada en la zona superior izquierda.

Además de las diferencias entre ambos tipos de paneles, la elección de la marca supone no incorporar un lector de huellas directamente en la pantalla, sino en el botón lateral de bloqueo. Este es rápido, fiable y no ha presentado problema alguno en nuestro primer contacto.

El panel dispone de una frecuencia máxima de refresco de 144 Hz. Xiaomi advierte que esta no se encuentra funcionando a esta tasa, sino que se adapta según el momento. Así, en videojuegos sí la utiliza, por ejemplo, mientras que es reducida para ver vídeos o navegar por redes sociales.

Una cámara prometedora

La apuesta fotográfica es uno de los principales reclamos del Xiaomi Mi 10T Pro. Su apuesta trasera es triple, incorporando una configuración que presenta un sensor principal de 108 megapíxeles, un gran angular de 13 MP y un macro de 5 MP.

Esto da una serie de posibilidades que, a primera vista, ofrecerán resultados satisfactorios en relación al segmento al que se encuentra enfocado. Con un interfaz de cámara intuitiva, moverse entre los diferentes modos es sencillo, que no son pocos. Selecciones como el HDR en automático tienden a funcionar bien, aunque forzarlo en ocasiones concretar puede llegar a ofrecer un mejor resultado en materia de detalle.

El zoom ofrece alguna problemática ocasional al cambiar de aumento, aunque es probable que sea solventado mediante una actualización de software. Por lo demás, la marca ha procurado incluir cuantos modos de grabación, disparo y edición han sido posibles, por lo que el potencial de cara al usuario es muy elevado.

El Xiaomi Mi 10T Pro es una de las grandes apuestas de la tecnológica china de cara al último tramo de 2020, y dará que hablar también en 2021, con casi total probabilidad. Ahondaremos más en su funcionamiento, como se ha mencionado en líneas anteriores, en nuestro análisis a fondo.

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