Una investigación realizada por Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR) junto con el CIBER de Cáncer (Ciberonc) ha identificado la importancia de una proteína en la metástasis del cáncer de mama. La integrina B3 sería la encargada de realizar la comunicación entre una célula tumorale y el resto. Por lo que inhibirla podría ser suficiente para evitar la propagación de la enfermedad a otros órganos del cuerpo.

La metástasis en el cáncer de mama es la causa del 90% de las muertes, indican los autores en el estudio publicado a finales de agosto en Nature Communications. La metástasis se produce cuando las células tumorales alcanzan otras partes del cuerpo, como el hueso, pulmón, cerebro, ganglios..., y desarrollan tumores secundarios. Y ahí es donde entraría la proteína integrina B3.

'Cortar' la comunicación celular

"Un tumor maligno no es una célula que se vuelve loca y empieza a crecer localmente y luego se va. Es algo más. Es un conjunto de células que tienen que colaborar y cooperar entre sí para formar ese tumor maligno", explica el doctor Santiago Ramón y Cajal, jefe del grupo de Patología Molecular Traslacional del VHIR e investigador de este estudio. La metástasis "es un tema que lleva años habitualmente, sobre todo en los tumores de mama, de colon, de pulmón. Es de causa lenta".

"Todas esas células entre sí tienen que complementarse, como equipo de fútbol o una orquesta, y también tienen que complementarse o tener complicidad con factores que vienen de células normales de nuestro entorno. Células inflamatorias, linfoides...", indica a Hipertextual desde el otro lado del teléfono. El equipo del doctor Ramón y Cajal ha intentado entender "cómo se comunican entre sí esas células, como se hablan para pasar información y ser agresivas conjuntamente" y han descubierto la importancia de la integrina B3 en este proceso.

"Vimos, hace ya un tiempo, que cuando quitamos una integrina, la beta-3, las células no daban metástasis".

El equipo del doctor Ramón y Cajal puede explicar ahora por qué la inhibición de esta proteína es tan importante para evitar la metástasis. "Después de hacer una serie de pruebas y experimentos, descubrimos que es porque no captan la información de otras células vía exosomas, vesículas que las células segregan para comunicarse entre sí", cuenta el investigador.

Así actúa la integrina B3

Es decir, cortar la comunicación entre las células parece ser la clave para evitar la metástasis en el cáncer de mama. "Las células, cuando esa integrina B3 la quitamos o se bloquea, no captan esa información de otras células tumorales o células normales. Y, por tanto, pensamos que es la razón por la que no dan metástasis".

“Es uno de los primeros estudios que describe las vías que permiten que estas vesículas entren en las células para favorecer el crecimiento tumoral y el papel que la integrina B3 juega en este proceso”, explica en un comunicado de prensa el doctor Stefan Hümmer. Es investigador del grupo de Patología Molecular Traslacional del VHIR y del CIBERONC y uno de los autores del trabajo.

El equipo de investigación se está centrando ahora en identificar inhibidores pépticos y buscando anticuerpos que inhiban proteínas como la integrina B3.

Controlar la metástasis

La inhibición de la integrina B3 no es el fin del resto de tratamientos para el cáncer. Seguirá siendo necesario realizar cirugías, la quimioterapia, la radioterapia y cualquiera de las otras técnicas que ayudan a las personas con cáncer a salir adelante. "Estos inhibidores serían específicos para el control de las metástasis. Por ello, deberían administrarse conjuntamente con otros tratamientos dirigidos al tumor primario", explica el investigador. Es decir, hay alrededor de un "20% de pacientes" la cirugía presentan metástasis con el tiempo. Se les operó pensando que no habían llegado a ese punto y esto significa que, en realidad, "ya tenían células malignas circulando (micrometástasis) que nos se habían visto", indica Ramón y Cajal.

"Por tanto, yo pienso que en todos esos pacientes puede ser de interés en la aplicación de estos nuevos inhibidores de esa proteína para evitar ese desarrollo de metástasis, que en ese caso están oculta".

"El estudio, llevado a cabo en cultivos celulares en el laboratorio, ha comprobado que la integrina B3, una proteína que sirve de conexión entre el exterior y el interior de la célula, es necesaria para que las vesículas producida por el entorno sean captadas por las células tumorales", indica Europa Press.

¿Podría la integrina B3 evitar todo tipo de metástasis?

Aunque este equipo se ha centrado en el cáncer de mama, ¿podría usarse para terminar con la metástasis de otros tipos de cáncer? El investigador cree que es posible. "Nosotros nos hemos centrado en el cáncer de mama, pero pensamos que un mecanismo semejante a este de la comunicación celular también se verá en cáncer de colon, pulmón... Y en general en todos los tumores epiteliales (carcinomas)", explica a Hipertextual.

Este es un gran descubrimiento ya que nos ayuda a conocer un poco más cómo funciona el cáncer de mama. Todavía no sabemos si se podrá usar esta investigación para otro tipo de metástasis, aunque el doctor Ramón y Cajal apunta a que en determinados tipos de cáncer podría funcionar. Por lo que habrá que seguir buscando la forma de frenar la metástasis en otros cáncer.