Cabify sigue ampliando líneas de negocio viables para el futuro de la compañía. La tecnológica acaba de presentar Bive, un proyecto creado en el seno de la propia compañía, para seguir ampliando su presencia en el negocio de las bicis y en el sector de la movilidad sostenible. Además de esto, es una forma de afrontar el annus horribilis que ha dejado 2020 para el sector principal de Cabify, vehículos con conductor, después de su primer año con beneficios en 2019 y la consecuente caída de su actividad principal. Pese a que la compañía no aporta cifras de caída, el sector del taxi apuntaba a una caída del 90% de la facturación en los meses del confinamiento.

La propuesta de Bive quiere atacar el segmento de las bicis en alquiler de larga temporada o propiedades. De esta manera, y de momento solo presente en Madrid, la aplicación permite la adquisición de vehículos en propiedad –entre los que se incluyen bicis eléctricas–, que podrán ser financiados o alquilados mediante suscripción mensual. Ofrecen, también, el mantenimiento integral de la bicicleta, asistencia en viajes, descuentos y seguro de responsabilidad civil y de accidentes. Una caída que, como ya adelantaba La información, ha venido con la necesidad de vender activos no estratégicos para la compañía.

Sería, en cualquier caso, una línea de negocio a años luz de Movo, que ya opera en el negocio de los patinetes, bicis y motos eléctricas. "Movo es movilidad compartida, que es coger y dejar la bici donde viene bien. Bive no es un activo compartido, somos totalmente diferentes", explica Marta de Eusebio, responsable de operaciones de Bive.

Están, por lo tanto, alejados de la normativa del Ayuntamiento de Madrid en lo referente a licencias de explotación de bicis sin anclaje. Competición en la que Movo participó en primera instancia. Bive, por tanto, no cuenta con servicio de anclaje en las calles, aunque desde la compañía apuntan a que están trabajando en ofrecer una solución para sus usuarios en las próximas semanas. "La propuesta que anunciaremos tendrá que ver con la seguridad de los vehículo", apuntan; juegan con la posibilidad de llegar a acuerdos de aparcamiento en subterráneos o propuestas privadas en superficie.

De momento disponible en otoño y sin confirmación, hasta la fecha, del número de unidades –pese a que confirman que tienen stock suficiente de la mano de Lithuim y BH– el proyecto solo cuenta con tres meses de vida.

Con varias opciones, además de la compra de bicis, Bive tiene la opción de con o sin bici. 44,90 euros al mes para los que quieran el vehículo y 14,90 para los que quieran asociarse a los servicios de mantenimiento, talleres y seguros de vida pero dispongan de su propia bici.

¿Cómo se encuadra esto en el ecosistema de la compañía? Pese a que Bive opera de forma independiente, un solo vistazo a su espacio web relaciona su negocio con el de Cabify: la compañía quiere que forme parte de su ecosistema de movilidad interna. Si no vale una bici, quizá mejor un coche o un patienet Pero siempre dentro de su universo.