Un equipo del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (ICMAN), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Cádiz, en colaboración con investigadores de la Universidad de Bangor de Reino Unido y del Museo de Historia Natural de Israel ha realizado un estudio sobre el incremento de la llegada de nuevas especies exóticas de crustáceos decápodos al golfo de Cádiz, en el que se muestra que esta área es especialmente vulnerable a las invasiones procedentes del Mar Mediterráneo y de la costa oeste africana, en este último caso acentuadas por el calentamiento global.

Estas especies introducidas pueden volverse invasoras en el nuevo entorno, causando impactos económicos y ecológicos tan importantes que despiertan la preocupación de los pescadores. En este trabajo recién publicado en la revista científica Biological Invasions se da a conocer la importancia que tiene estudiar la fauna marina actual del golfo de Cádiz, un área sensible a la llegada de nuevas especies procedentes del Mediterráneo o de las costas africanas, cuya repercusión en la fauna autóctona puede ser relevante.

Estas especies introducidas pueden volverse invasoras en el nuevo entorno, causando impactos económicos y ecológicos tan importantes que despiertan la preocupación de los pescadores

Para una gestión eficaz de estas especies introducidas es necesario empezar por detectar y controlar su vector de entrada. Este tipo de estudios además proporcionan a la administración información muy útil sobre los efectos que especies invasoras, como por ejemplo el cangrejo azul, tiene sobre los servicios proporcionados por los ecosistemas locales y la biodiversidad.

Camarones, cangrejos, langostinos exóticos y otros crustáceos

En los últimos cinco años, se ha detectado la presencia de cuatro nuevos crustáceos decápodos en el golfo de Cádiz: el camarón pistola africano Alpheus sp. que se encuentra en los fondos fangosos de la zona intermareal de marismas y estuarios; el camarón limpiador de África occidental Lysmata uncicornis, presente en el submareal de zonas costeras rocosas; el langostino tigre gigante, Penaeus monodon, encontrado en la desembocadura del estuario del Guadalquivir; y el cangrejo azul Callinectes sapidus, detectado en 2017 en varias localidades del golfo de Cádiz, y que a día de hoy es la especie, de las cuatro, que más se ha extendido por todo el litoral del Golfo de Cádiz.

Según los autores del estudio, “el golfo de Cádiz es cada vez más vulnerable a las especies no autóctonas, y podría llegar a considerarse un punto caliente de especies exóticas como este tipo de crustáceos. Entre los principales motivos, el intenso transporte de mercancías por barcos en los puertos de la región, el aumento de la temperatura del agua de mar y los grandes cambios antropogénicos ocurridos en la zona costera”.

Concretamente el calentamiento del agua de mar puede estar favoreciendo la llegada y el posterior establecimiento de especies africanas. Su expansión hacia latitudes más al Norte, parece inevitable, por lo tanto, urge identificar los principales vectores regionales y el daño potencial que pueden causar estas especies exóticas en el medio con la idea de mitigar los efectos de su introducción.

Este artículo fue publicado originalmente en Agencia Sinc