El coronavirus nos ha traído una nueva forma de trabajar a nuestras vidas. Y no, no es el teletrabajo. Aunque sí está muy relacionado con ello. Hay muchas personas que se están apuntando a una nueva modalidad. El workation. Es decir, seguir trabajando mientras estamos veraneando (work + vacation). Sin embargo, múltiples estudios sugieren que las vacaciones son necesarias, no solo para nuestra salud mental sino también para la física. ¿Cómo afecta a la mente no desconectar del trabajo? ¿Y al cuerpo? Esto es todo lo que tienes que saber para decir no al workation.

Te pasas el último mes antes de empezar tus vacaciones soñando con ellas. Y, llegado el día, entre todas tus cosas para ir al paraíso (playa, montaña, ciudad, qué más da) ahí está. El portátil. Donde vayas, irá contigo. Porque realmente no vas a disfrutar de las vacaciones. Vas a sentarte y trabajar tu jornada laboral, pero a hacerlo con un escenario diferente. En eso consiste el concepto de workation. En cambiar de escenario. Solo eso. Sin embargo, para poder desconectar de verdad de las responsabilidades del trabajo y del estrés que nos genera, necesitamos más.

Necesitamos dejar en casa el ordenador. Necesitamos no contestar correos electrónicos ni llamadas del jefe. Necesitamos pasar tiempo fuera de la oficina y relacionarnos con personas diferentes. Y sí, también podemos necesitar un escenario distinto... aunque no siempre estar de vacaciones tiene por qué ser irse a otra parte.

La mente necesita desconectar

"Cuando estamos trabajando ponemos nuestro cerebro en un estado de concentración y de resolución de problemas en el que aplicamos una responsabilidad", explica Elena Montero, psicóloga. "Ese estado se consigue a base de que tenemos señales en el espacio que nos rodea que las asumimos como relacionadas con el trabajo". Pero "cuando estamos de vacaciones todos los estímulos y las señales nos indican lo contrario. Podemos relajarnos, estamos en un espacio de comodidad en el que no importan tanto los errores, en el que podemos estar en un nivel más emocional y menos racional", añade desde el otro lado del teléfono. Sin embargo, cuando "unimos los dos no dejamos que la mente se coloque en ninguno de los dos puntos. Estamos en un estado intermedio".

Esto puede parecer, a priori, positivo. Sin embargo, no es la situación más adecuada para desconectar del trabajo. El confinamiento puede habernos hecho darnos cuenta de la importancia que tiene en nuestra vida el ocio y tener tiempo para nosotros mismos, pero la solución no se encuentra en las workation. "Este estado intermedio se está convirtiendo muy atractivo últimamente quizás porque nuestra forma de trabajar y nuestra forma de relajarnos se habían distanciado demasiado", explica Montero.

"Quizás lo que estamos buscando es tener una parte de mayor equilibrio en el que trabajar es importante, que requiere responsabilidad y concentración. Pero en el que también se permita un poco de espacio para la creatividad, para relajar la mente, alejarnos de las prisas y las fechas límite..."

Por tanto, la solución a nuestros problemas no pasa por irnos de vacaciones con el portátil en la mano sino por tener una jornada laboral más sana. Y, sobre todo, "cambiar el concepto de trabajo", comenta esta psicóloga. "Yo creo que más interesante que el workation sería más sano cambiar el concepto del trabajo, de manera que también nos ilusione y no tenga tantísima presión. Podríamos rebajar un poco el estrés laboral y volver a ser más felices con nuestro trabajo, porque es parte de lo que nosotros somos. Y no trabajar como robots. Sentir responsabilidad, pero no tanta como para estresarnos y presionarnos", indica Montero.

Y siempre sin olvidarnos del espacio de las vacaciones. Tener este tiempo es importante porque es el momento "en el que experimentar cosas que no hacemos de forma habitual como viajar, descubrir espacios naturales a los que no vamos habitualmente, relacionarnos con otras personas...". Por tanto, para Montero "el sentido de las vacaciones en sí mismo es importante y debería de tener un espacio propio y limpio del trabajo. A la vez que el trabajo debería dejarnos un espacio para hacer cosas que nos gustan una vez que acabamos la jornada laboral", afirma.

Para que el cuerpo también descanse

Unsplash

No solo está en juego nuestra mente. Porque sí, no desconectar del trabajo implica estresarse. Pero, ¿qué es el estrés? Y lo más importante: ¿puede afectar a mi salud?

El estrés, según cuenta Montero, aparece "cuando sentimos que no tenemos recursos suficientes para afrontar una tarea", indica. "La tarea es difícil y nosotros no tenemos los recursos para afrontarla. Los recursos pueden ser personales o herramientas, técnicas, etc...", ilustra. Y, por este motivo, el cuerpo inicia un mecanismo de supervivencia para que nos concentremos. Y libera cortisol y otras hormonas para hacer que nos centremos en la tarea que hemos marcado como importante. En este caso, el trabajo.

"El estrés se acumula y nos afecta. El cuerpo está preparado para, ante una situación puntual, reaccionar. Por una cuestión de supervivencia, el cuerpo siempre intenta adaptarse al ambiente, a costa de lo que sea, siempre que lo consideremos muy importante. Si no frenamos, nuestro cuerpo va a estar aguantando muchísimo tiempo, pero a costa de que se ralentice otros sistemas de nuestro cuerpo, por ejemplo el inmunitario. Tiramos hacia delante, pero a un coste muy alto ya que podemos enfermar".

El sistema inmunitario es el que se encarga de reaccionar ante microorganismos que entrar en nuestro cuerpo, sean peligrosos para nosotros o no. Si estamos muy estresados, los estudios apuntan a que el cuerpo no es capaz de seguir haciendo esta tarea. Y es cuando caemos enfermos.

Muchas veces, además, la carga de trabajo puede desencadenar en una depresión. De hecho, un estudio ha encontrado una entre el alivio de los síntomas de depresión y las vacaciones. "La disminución de las posibilidades de vacaciones se correlacionó con la presencia de depresión, y la depresión contribuyó a un aumento en el absentismo", concluyen.

La mente necesita desconectar para que el cuerpo descanse también. Este es el principal motivo por el que hay que huir del concepto de workation. Una cosa es que se pueda teletrabajar y, otra muy distinta, es que tengamos que ir con el portátil a cuestas y seguir trabajando en nuestros momentos de descanso. Y por todo esto, disfrutar de las vacaciones es tan importante.

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