Ahora que ya no estamos en confinamiento y que se puede ir a la playa (y la piscina), es el momento de tener cuidado con el sol veraniego. El uso de la crema solar en verano es necesario, aunque en países como España no debería limitarse solo a esta época. Cuando uno va a comprar crema solar al supermercado o la farmacia y el estante está repleto de producto, la decisión es difícil: ¿Deberías llevarte cremas solares diferentes para cara y cuerpo?

Aunque «no deberíamos tomar el sol», comenta Monstserrat Fernández Guarino, dermatóloga en el Hospital Ramón y Cajal, si nos exponemos, ya sea conscientemente o simplemente saliendo a pasear, lo mejor es tener claros ciertos consejos.

Empezando porque, aunque «estrictamente no es necesario» usar dos cremas solares diferentes para cara y cuerpo, las cremas de la cara «son más completas», indica la doctora Fernández Guarino. «En la cara buscamos otros efectos. A veces si quieres tratar manchas se les añade un despigmentizante o una vitamina C. Si la cara es acnéica, hay protectores para ello e, incluso, productos con componentes que mejoran el acné. Para las rosáceas, hay protectores específicos con activos. Digamos que estrictamente el protector de cuerpo se puede usar en la cara, pero en la cara le suelen poner cosas para mejorar. Hay incluso fotoprotectores que tienen sustancias antiedad, con color o sin color, maquillaje compacto con protector… Eso para el cuerpo no lo tenemos», comenta.

Así hay que usar la crema solar

Por desgracia, parece que no. No sabemos usar la crema solar. Por eso la doctora Fernández Guarino nos da unas indicaciones. «De forma general se recomiendan factores de protección de 30 o superiores. El factor de protección solar no es proporcional». Por lo que apenas hay una poca diferencia entre las creas de factor 30 y las de 50 o entre las de 50 y 100, indica la dermatóloga. «Pero lo importante es ponerse la crema bien», añade.

Y es que, aunque todos creemos que nos damos bien de crema solar, la realidad es bien distinta. Es necesario «reaplicarla cada dos horas y en cantidad suficiente», explica Fernández Guarino. «Cuando testan las cremas solares, ponen mucha cantidad. Así que a la hora de ponérnosla nosotros perdemos índice de protección entre que no te extiendes bien la crema o no te pones cantidad suficiente». A partir de ahora, lo mejor es que te eches mucha más cantidad porque debería de ser «mucha más de lo que la gente normal nos solemos poner».

En muchas ocasiones nos exponemos al sol aunque no queramos. Por ejemplo, comenta Fernández Guarino, este es el caso de las personas calvas. Aunque uno no quiera, estar todo el día con la cabeza al sol y sin protección puede suponer daños. «Vivimos en España y nos da el sol todo el año», comenta la dermatóloga. «La gente entiende tomar el sol por tumbarse al sol y no que también nos da con solo salir a la calle, por eso lo remarcamos», añade.

Después de una exposición al sol, ya sea consciente o no, «hay que calmar la piel e hidratarla». Porque el sol «no deja de ser un agente externo que te irrita». Este es el motivo por el que son tan importantes las cremas aftersun. También se puede usar «una crema hidratante que no irrite», indica la dermatóloga. «Son muy buenas las de los bebés o niños, también las de pieles sensibles. Con su uso sí que se nota que la piel se recupera antes«, explica a Hipertextual desde el otro lado del teléfono.

Así que sabiendo todo esto, lo mejor es tener cuidado con el sol. Si vamos a exponernos conscientemente, hay que seguir los consejos y reaplicarse de forma abundante la crema solar. Y si vamos a pasear durante cualquier otro momento del año, también. Al fin y al cabo, tenemos la suerte de vivir en un país en el que nos da mucho el sol. Pero hay que tener cuidado para que eso no se convierta en un problema de salud.

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