Autor: Kevin Tuku

Aunque Tesla tiene su sede en California, China parece ser el lugar donde ha encontrado sus mayores partidarios. En 2019, la compañía vio aumentar sus ventas en China en un 161% con respecto al año anterior. Eso son unos 40.000 Teslas recién registrados. A pesar de la reciente pandemia que vio las ventas de los coches chinos disminuir en un 42% durante el primer trimestre de 2020. Tesla se ha recuperado obteniendo meses récord en marzo y abril.

Pero el éxito de Tesla en China no ha llegado sin la ayuda de las exenciones de impuestos sobre las ventas a los miles de millones de dólares en fondos para la construcción de su fábrica en Shanghái. China y Tesla han formado una relación muy poco común y simbiótica, pero ¿por qué?

Primero, tenemos que ver cómo Tesla llegó hasta este punto. Desde 2015, China ha sido el mayor mercado de coches eléctricos del mundo. Como Tesla vio cómo sus ventas en China se triplicaban hasta los 1.000 millones de dólares en 2016, para luego llegar a los 2.000 millones de dólares en 2017, quedó claro que el constructor de coches eléctricos tenía un público allí. Sin embargo, como otros fabricantes de automóviles ya habrían descubierto, la guerra comercial de Estados Unidos con China era un gran obstáculo para la venta de coches allí.

Con los altos impuestos que se imponen a los Teslas importados en China, un Model S de 80.000 dólares estadounidenses se vendía por unos 140.000 dólares en China. La única manera de vender coches a los consumidores chinos a mayor escala sería construirlos allí. Pero el coste de producir coches en China no es precisamente barato. La política del gobierno obligaba a los fabricantes extranjeros a trabajar con un socio en China y compartir la mitad de las ganancias.

Sin embargo, en 2018 el país comenzó a reducir estas restricciones. Elon Musk se aprovechó de esto rápidamente y en julio firmó un acuerdo para construir una fábrica propia en Shanghái. Con 1.600 millones de dólares de financiación de los bancos chinos y autorizaciones récord por parte del gobierno, Musk construyó la tercera gigafactoría de Tesla.

En agosto de 2019, la planta ya estaba construyendo vehículos. La fábrica hace actualmente 3.000 coches a la semana o alrededor de 150.000 coches al año. A final de 2021, cuando la fábrica esté en pleno funcionamiento, Musk planea producir 500.000 coches al año. Y con China eximiendo al Model 3 de un impuesto de venta del 10%, no se sabe cuántos vehículos eléctricos se venderán.

Entonces, ¿cómo es que Tesla ha recibido una bienvenida tan cálida por parte de China? Para empezar, está la increíble cantidad de dinero que China puede ganar solo con esa fábrica. La instalación de Shanghái fue financiada casi en su totalidad por bancos controlados por el estado que pueden esperar un gran retorno de su inversión, además, Tesla compró un contrato de arrendamiento de 50 años de los terrenos, que es dinero que va directamente al gobierno.

Además, el 30% de las piezas de la fábrica se compran localmente. Musk dice que para finales de 2020, planea que esa cifra llegue al 100%. En una escala más amplia, sin embargo, Tesla podría ser el impulso de las necesidades del mercado automovilístico en declive de China. En 2019, las ventas totales de coches en China cayeron un 8% después de caer un 3% en 2018. Más recientemente, el cierre de fábricas debido al COVID-19 tuvo efectos desastrosos en las ventas del primer trimestre de este año. Sin embargo, la industria se está recuperando poco a poco, en gran parte debido a las ventas de los vehículos eléctrico con Tesla representando un 30% de esas ventas.

Con las ventas mejorando en marzo y abril, el fabricante de automóviles podría desempeñar un papel importante en la reactivación del sector automovilístico del país. A pesar de añadir competencia al mercado de los coches eléctricos de China, Tesla también podría tener beneficios sobre las marcas nacionales del país. Las empresas chinas como NIO y Xpeng que una vez fueron apodadas como 'Tesla-killers' hora están atravesando algunos problemas. Aunque son algunas de las marcas de coches eléctricos más reconocidas en China, son prácticamente inauditas en Occidente. Una marca internacional conocida como Tesla podría ayudar a introducir la industria de los vehículos eléctricos del país en la gran competencia del mercado mundial, dándoles exposición a los compradores de América y Europa.

También está el aspecto ambiental. China, con una población de 1.400 millones de habitantes y algunas de las ciudades más contaminadas del mundo, está haciendo todo lo posible para dar prioridad a los vehículos eléctricos. Para los consumidores chinos, los coches eléctricos son más baratos a la hora de registrarse y son significativamente más prácticos. A partir de 2016, al menos una docena de grandes ciudades chinas han establecido políticas más homogéneas en este sentido. Bajo esta normativa, los vehículos tradicionales son matrículas que terminan en un dígito impar están permitidos en las carreteras en fechas impares, y los que tienen un dígito par, en fechas pares.

Los conductores de vehículos eléctricos pueden sacar sus coches cualquier día. Los vehículos a batería constituyen el 4,7% de todos los coches vendidos en China. Para 2025, China pretende que los vehículos eléctricos representen el 25% de todos los coches vendidos, con Tesla liderando esa tasa. Sin embargo, que China reciba a Tesla con los brazos abiertos es un movimiento arriesgado, el país pasó años y miles de millones de dólares invirtiendo en los fabricantes nacionales de vehículos eléctricos y desarrollando su propio mercado interno. Ahora han cambiado de enfoque, invirtiendo en una empresa extranjera en su propio país.

Al final, Tesla podría proporcionar enormes beneficios para China y abrir el mercado del país a escala mundial. Pero, podríamos ver un final menos feliz con Tesla sacando a las empresas nacionales de China de su propio mercado. Y viceversa, Tesla podría ser superada por la competencia local. Tanto Musk como China están haciendo una gran apuesta y solo el tiempo dirá como acaba esa relación.

Este artículo fue publicado originalmente en Business Insider