Joanna Hoffman, quien durante varios años fue la mano derecha de Steve Jobs, criticó a Facebook por destruir en tejido de las relaciones humanas. En una participación durante la conferencia CogX 2020, la ex-empleada de Apple dijo que Facebook destruye el tejido mismo de la democracia y "vende una droga adictiva llamada ira".

Hoffman, quien se labró una reputación intachable en Apple y es artífice del éxito de la Macintosh, arremetió contra la plataforma. Si bien la ex-colega de Jobs tiene un respeto por lo que lo que ha logrado Facebook, no sabe si son "realmente ignorantes o están motivados por algo más oscuro de lo que parece".

La críticas surgen luego de que Facebook se negara a eliminar los comentarios de Donald Trump. Tras ser eliminados en Twitter por incitar a la violencia, Mark Zuckerberg le dio luz verde al presidente de EE.UU. para seguir publicando en la plataforma. Con la disculpa de no censurar para asegurar la libertad de expresión, el responsable de Facebook incomodó a más de uno, incluyendo sus empleados.

Ahora es Joanna Hoffman quien expone su punto de vista durante un panel con ex-colegas de Apple y General Magic, dos empresas en las que laboró durante su exitosa carrera en los 80s y 90s.

"Sabemos que el enojo es adictivo, sabemos que podemos atraer a las personas a nuestra plataforma y lograr un compromiso si los desaprovechamos lo suficiente. Entonces, ¿qué, deberíamos capitalizar eso cada vez? "

Hoffman aseguró que el liderazgo es extremadamente importante y que las personas marcan una gran diferencia para una empresa. "Sin un líder que lo reúna todo, al final nada realmente genera resultados productivos", asegura.

Facebook no cambiará su postura respecto a los comentarios de odio de Trump

A pesar de las críticas de activistas y el público, Facebook no tiene interés en cambiar su postura para frenar el contenido nocivo en la red social. Mark Zuckerberg y su esposa Priscilla Chan respondieron a las críticas enviadas por científicos a su fundación a principios de mes.

Ambos dicen estar molestos por la retórica incendiaria y divisiva de Donald Trump, aunque no ofrecen una respuesta contundente a ello. Zuckerberg y Chan dicen que su fundación y Facebook son entidades distintas, y que las políticas de la empresa no afectarán el trabajo de beneficencia.

El odio genera clics y estos producen más dinero por medio de anuncios. Esta estrategia es también aprovechada en plataformas como YouTube en donde los contenidos polémicos o incendiarios son los que mejor se posicionan y más vistas tienen. Pese a la retórica de los ejecutivos, lo cierto es que esta estrategia está lejos de desaparecer.