El pasado fin de semana tuvo lugar en el hemisferio norte el solsticio de verano, la de ayer fue la noche más corta del año y el mercurio está llegando a niveles sofocantemente elevados. Efectivamente, ya es verano. Ha llegado el momento de cuidarnos del sol. Pero no solo nosotros, también a nuestros amigos peludos. Las insolaciones en perros son una realidad, que puede incluso acabar con la vida de algunos de ellas.

Es importante tener cuidado y tomar las medidas necesarias para que no ocurra. Todos son susceptibles de enfermar a causa del calor, pero lo cierto es que no por igual. Son las conclusiones de un estudio publicado recientemente en Scientific Report, en el que se analiza qué razas son más propensas a sufrir insolaciones. Existen un gran número de factores a tener en cuenta; pero, sobre todo, parece ser que influye notablemente el tamaño del hocico.

Hocico corto e insolaciones en perros

Para la realización de este estudio, sus autores estudiaron los registros clínicos de 900.000 perros atendidos en veterinarios de Reino Unido durante el año 2016.

De todos ellos, 1.222 habían acudido a los servicios sanitarios por cuestiones relacionadas con el calor. Había de múltiples razas y tamaños, pero algunos factores eran mucho más frecuentes.

Por ejemplo, de las nueve razas que más abundaban en los registros, cinco coincidían en ser braquicéfalas o, lo que es lo mismo, de hocico corto. Resultaba especialmente relevante el hecho de los bulldogs, que tenían una probabilidad 14 veces mayor de recibir atención veterinaria por este motivo que los labradores. Bajo la misma comparación, la probabilidad de los bulldogs franceses era seis veces mayor, mientras que los carlinos eran el triple de propensos.

La razón, según explican en un comunicado de la Universidad de Nottingham, parece residir en la capacidad escasa de estas razas para refrigerarse. Normalmente, jadean paras disipar el calor. No hay más que ver la intensidad que lo hacen en los días especialmente cálidos. Si tienen un hocico corto este jadeo es ineficiente y, por lo tanto, no logran bajar su temperatura hasta niveles seguros.

Otras razones

El hocico corto es una de las razones principales de que se den insolaciones en perros, pero hay más.
Una de ellas es el peso. Según el estudio, los canes que se encuentran por encima de su peso promedio son 1’5 veces más propensos de enfermar a causa del calor que los que están por debajo. Además, los perros de razas pequeñas resultaron acudir menos al veterinario a causa de un golpe de calor.

Esto se debe a que, al tener menos superficie en contacto con las fuentes de calor, logran enfriarse más deprisa.
En el otro extremo se encuentra el chow chow, que no solo tiene un peso elevado, sino que, además, alberga en su piel una gruesa capa doble que ayuda a mantenerlo caliente en climas fríos, pero puede ser mortal a temperaturas elevadas. De hecho, estos perros son 17 veces más propensos a sufrir una insolación que los labradores.

Cabe destacar que, de todos los casos que se analizaron para el estudio, el 14’8% terminó con la muerte del animal. Por eso, es importante prestar atención a todos, pero sobre todo a los que cuentan con estos factores de riesgo. Dejarlos en el coche, con las ventanillas cerradas y 40ºC en el exterior es una mala idea, incluso si se trata de un chihuahua. Si no se lo haríamos a otro amigo, tampoco deberíamos hacérselo a ellos.