Tras el asesinato de George Floyd el pasado 25 de mayo y la ola de protestas que le sucedió, muchas empresas paralizaron sus eventos en muestra de solidaridad. También algunos de los desarrollos más conflictivos. Entre ellas, Google aplazó el I/O 2020, su conferencia de desarrolladores. IBM paró el desarrollo de su tecnología de reconocimiento facial. Amazon lo puso en pausa.

Ahora son al menos unos 1.650 trabajadores de Google los que se oponen a los contratos con los cuerpos policiales. Así lo han firmado en una carta abierta dirigida a Sundar Pichai. Se trata de una de las grandes contradicciones que todavía mantienen muchas de estas grandes tecnológicas frente a las que algunos todavía se preguntaban si sus posturas públicas eran suficiente.

En el escrito, los trabajadores afirman estar "decepcionados de saber que Google todavía sigue sirviendo a las fuerzas policiales". Y no solo eso, sino que "publicita esta conexión como algo progresivo", según los firmantes de estas nuevas protestas en Google.

Los contratos con la administración, de nuevo en el punto de mira de las protestas en Google

Apuntan así a las fichas con las que Google cuenta la experiencia de algunos clientes. Entre ellas se encuentra la del Departamento de Policía de Clarkstown, donde la empresa afirma haber "transformado la forma en que sus oficiales comparten la información y las pruebas digitales". Este mismo cuerpo, tal y como apuntan en The Verge, ya fue acusado en 2015 por rastrear a manifestantes del movimiento Black Lives Matter de forma ilegal.

"¿Por qué ayudar a las instituciones responsables de la rodilla en el cuello de George Floyd a ser más eficaces organizativamente?"

Las quejas no acaban aquí, sino que los lazos de Google con este tipo de cuerpos son numerosos. En algunos casos, también cuestionables. Apuntan al uso de su tecnología e inversiones para identificar a los migrantes que cruzan la frontera entre Estados Unidos y México.

Este número creciente de empleados críticos con Google señalan una cierta hipocresía entre lo que se dice y lo que se hace. La empresa ha establecido un fondo de 175 millones de dólares para emprendedores negros. También YouTube se ha comprometido a aportar 100 millones de dólares para dar más visibilidad a esta comunidad creativa. No obstante, todavía continúa colaborando con los cuerpos policiales. "No deberíamos estar en el negocio de criminalizar la existencia de los negros mientras cantamos que las vidas de los negros importan", sentencia la carta.

No se trata de la primera vez que Sundar Pichai, CEO de la compañía, se enfrenta a una oleada de protestas en Google. A finales de 2018, tras el afloramiento de casos de acoso sexual por parte de algunos ejecutivos, el directivo se vio obligado a pronunciarse públicamente. Recordaba entonces que "Google no se dirige por referéndum".