El presidente de los Estados Unidos firmará hoy una orden ejecutiva diseñada para modificar algunos de los aspectos de la regulación de la redes sociales. Así lo ha revelado la Casa Blanca, adelantando una decisión que llega horas después del enfado de Donald Trump con Twitter.

La plataforma etiquetaba el pasado martes por vez primera dos publicaciones del presidente como "potencialmente engañosas", derivando a información contrastada acerca de lo publicado. En ellos, el político aseguraba que la implantación de un sistema de voto por correo generalizado se traduciría en fraude electoral. Estados Unidos celebra el próximo mes de noviembre sus elecciones presidenciales.

Dicho movimiento provocaba críticas por parte del presidente, acusando a Twitter de "censurar" el contenido en su plataforma. Adelantaba entonces que "Las regularemos fuertemente [a las redes sociales], o las cerraremos, antes de que podamos permitir que esto suceda".

Las plataformas serán las responsables

Según Reuters, Trump pretende modificar la ley conocida como Sección 230. Dicha legislación, que data de 1996, establece que los proveedores de servicios no pueden ser considerados como responsables directos de lo que terceros publican en sus plataformas.

Un borrador de la orden recoge que se "requeriría que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) proponga y aclare las regulaciones bajo la Sección 230". Se pediría, de igual modo, que el organismo regulador examine otros supuestos. Una de ellas, por ejemplo, sería revisar "si las acciones relacionadas con la edición de contenido por parte de las compañías de redes sociales" podría resultar en la pérdida de los privilegios garantizados por dicha ley.

Así mismo, en el documento se indicaría el restablecimiento de la Herramienta de informes de sesgo tecnológico de la Casa Blanca. La misma serviría para que los ciudadanos puedan denunciar casos de censura online.

Desde el sector conservador han sido varias las voces que se han alzado recientemente al respecto. Se pide esclarecer el papel que juegan las plataformas a la hora de permitir o no ciertos contenidos políticos. El senador republicano Josh Hawley, defendía a Trump tras su desencuentro con la plataforma. Expresaba una carta que "editorializar el contenido del discurso político plantea preguntas sobre por qué Twitter debe seguir recibiendo un estatus especial y una inmunidad especial frente a la responsabilidad".

Con la neutralidad de las redes sociales de nuevo en colación, Jack Dorsey, CEO de Twitter, defendía el rol de la plataforma. En una serie de tweets, afirma que ellos no son "árbitros de la verdad", y que la intención que persiguen es clarificar el contenido que pueda generara conflicto "para que las personas puedan juzgar por sí mismas".

En el Ejecutivo norteamericano parecen tener otra percepción, no obstante. El mencionado borrador expresa que "En un país que siempre ha apreciado la libertad de expresión, no podemos permitir que un número limitado de plataformas elijan a mano el discurso al que los estadounidenses pueden acceder y transmitir online".