Apple lanzaría el próximo año su primer Mac con un procesador propio diseñado en ARM, siendo este el primer paso para abandonar de manera completa los chips de Intel y reduciendo, así, la dependencia de los avances de esta última a la hora de fabricar sus nuevas generaciones de producto.

Lo revela este jueves Bloomberg en un artículo que detalla parte de los rumores e informaciones que han ido haciendo acto de presencia durante los pasados meses, los cuales ponían de manifiesto las intenciones de la tecnológica de Cupertino en dar este paso. Durante el próximo año llegaría, de esta maneara, al menos un nuevo dispositivo con el nuevo componente en su interior.

La transición daría la posibilidad a Apple de poner en juego su experiencia en la fabricación de chips para iPhone y iPad, los cuales han demostrado ofrecer un excelente rendimiento e integración con los productos de la casa, aplicado a sus línea de ordenadores. De hecho, el citado medio apunta que el primer procesador ARM de la marca californiana estaría basado en el chip A14 que se espera ver incluido en el interior del próximo iPhone, pero mejorando en gran medida su capacidad.

Más potencia; más independencia

Los nuevos procesadores ARM supondrán la transición más importante para los Mac en los últimos años, otorgando a Apple un amplio control sobre el proceso de manufacturación de los componentes y dando la posibilidad de realizar desarrollos y procesados adaptados de manera específica a cada terminal.

Dichos componentes, que serán producidos por la taiwanesa TSMC, albergarán en su interior 8 núcleos de alto rendimiento y 4 de menor capacidad, conocidos internamente como Icestorm. Estos, que seguirían un proceso de fabricación de 5 nanómetros, podrían alcanzar los 12 núcleos de alto rendimiento en un futuro.

Paralelamente, la firma habría comenzado a trabajar en una iteración posterior a la mencionada, basándose para ello en los diseños que contempla la tecnológica para la generación de iPhone que será comercializada a finales de 2021. La empresa espera, con este cambio, poder ponerse por delante de lo que ofrece Intel en la actualidad y revigorizar su gama de ordenadores de la misma manera que ha hecho con las gamas de iPhone y iPad a lo largo de los años recientes.