¿Crees que todo lo que recuerdas es real? Siempre que no tengamos ninguna enfermedad o problema de memoria, podríamos pensar que sí. Sin embargo, en nuestra vida cotidiana estamos continuamente reconstruyendo recuerdos, que se exponen en nuestra mente cada vez de una forma diferente. Tanto, que a veces se pueden incorporar pequeños detalles que, en realidad, nunca ocurrieron.

Nos pasa a todos, pero hay ciertos factores que pueden hacer que ocurran más, como el hecho de estar bajo una situación estresante. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Maastricht ha comprobado que el consumo de marihuana también puede potenciar la formación de estos falsos recuerdos. No es una conclusión sorprendente, pero sí muy importante, especialmente de cara a la modificación de las pautas llevadas a cabo a la hora de interrogar a los testigos de un crimen.

Señoría, eso es lo que vi

En 1975, una mujer denunció por violación al psicólogo australiano Donald Thompson. Por suerte, el hombre tenía una coartada más que sólida, pues en el momento en el que supuestamente se produjo la agresión él se encontraba en directo en un programa de televisión. Sin embargo, ella insistía en que había sido él, e incluso daba detalles de lo ocurrido. Finalmente resultó que ella se encontraba viendo precisamente ese programa cuando su violador la atacó, por lo que fue lo último que vio antes del triste suceso. Eso, junto al trauma vivido, generó en su mente un falso recuerdo que podría haber dado con los huesos de Thompson en la cárcel si no hubiese sido por la suerte de que tenía a miles de espectadores como testigos.

Los recuerdos falsos son un factor importante que debe tenerse en cuenta para la resolución de crímenes, tanto durante la declaración de las víctimas como en la de los testigos. Puede ocurrir en cualquier momento, pero podría ser que ciertos factores aumenten la posibilidad de que ocurran.

Los autores del estudio recién publicado en PNAS tenían la teoría de que el consumo de marihuana podría ser uno de esos factores a tener en cuenta. Se sabe que el tetrahidrocanabinol, el principal compuesto psicoactivo del cannabis, puede afectar a la cognición de diferentes formas, pero sobre todo a través de alteraciones de la memoria. Por eso, pensaron que podría ser un disparador de la formación de recuerdos falsos.

Para comprobarlo, reclutaron a 64 voluntarios sanos y consumidores ocasionales de cannabis. Todos ellos recibieron un placebo o una pequeña dosis de esta droga y, a continuación, se sometieron a tres pruebas de memoria que implicaban leer, recitar palabras y recordar eventos extraídos de escenas de realidad virtual. Al realizarles las preguntas pertinentes, los investigadores introdujeron cierta información falsa, que pudiera alterar dichos recuerdos. Por ejemplo, a la hora de generar falsos recuerdos, se utilizan trucos como que el entrevistado vea una escena en la que un coche rojo se salte un ceda al paso y, después, se le pregunte por qué el coche verde se saltó el stop. Así, cuando este represente la escena en su mente, podría cambiar el color del vehículo y la orden de la señal.

Esto puede modificar lo que cualquier persona recuerda, pero los autores del estudio querían comprobar si la marihuana potenciaba dicho efecto, realizando la prueba inmediatamente después del consumo de cannabis y de nuevo una semana más tarde.

Y, efectivamente, se confirmaron sus sospechas, ya que aquellos que habían consumido la droga fueron más susceptibles a la formación de falsos recuerdos que los que recibieron el placebo.

Ante estos resultados, los investigadores remarcan que, si bien las pruebas de drogas son un requisito normalizado tras la detención de un sospechoso, no se suelen realizar a los testigos, salvo que haya signos obvios de su consumo, de modo que podrían obtenerse testimonios falsos a causa de la marihuana, legalizada cada vez en más lugares. Por eso, sería recomendable realizar este tipo de análisis también a aquellas personas que van a prestar su declaración tras haber presenciado un delito.