crítica hunters primera temporada
– Feb 22, 2020, 10:30 (CET)

‘Hunters’, primera temporada: los malditos bastardos contra la utopía nazi

La nueva serie con Al Pacino de Amazon Studios, titulada Hunters y estrenada recientemente en su plataforma de streaming, os dejará con el culo torcido.

¿Hay villanos mejores para cualquier tipo de historia contemporánea, en literatura o cine, que los nazis, los seguidores de la ideología racista, violenta y totalitaria de Adolf Hitler, cuyo régimen provocó la Segunda Guerra Mundial y es responsable del último gran genocidio judío? Es decir, ¿existe algún ejemplo de narración cuya lucha contra un peligroso enemigo esté más justificada, y resulte tan satisfactoria cuando muerde el polvo, que la referida a los que se convirtieron en las mayores bestias negras del siglo pasado? Parece muy difícil, y bien lo sabe David Weil, creador de Hunters (desde 2020) para Amazon Studios.

Tratándose de un cineasta primerizo, que solo había actuado en una serie televisiva, la longeva The Young and the Restless (Lee Phillip y William J. Bell, desde 1973) y tres largometrajes sin importancia, como Construction (Malcolm Goodwin, 2015), esta aportación supone un considerable logro por su parte. No únicamente por garantizarnos una realización eficaz, con directores tan experimentados como Nelson McCormick (Southland) o Michael Uppendahl (Mad Men), sino además un desarrollo de la trama siempre intrigante, que en todo momento consigue que nuestro interés permanezca incólume.

crítica hunters primera temporada
Amazon Studios

Su potente planificación visual, ágil, nunca perezosa, no desdeña ni los olvidados planos cenitales, ni los que se tuercen a lo Terry Gilliam (Doce monos) ni los primerísimos, aquellos que exigen lo mejor de los actores a los que enfocan. El uso frecuente de flashbacks sirve para contextualizar el pasado de los cazadores y los perversos nazis y para sostener las motivaciones de la caza, no exenta de incertidumbres morales. Y hay aquí inesperados detalles surrealistas, televisivos, poperos e incluso propios de filmes musicales y de animación, sin olvidar uno que apunta a la devastadora A dos metros bajo tierra (Alan Ball, 2001-2005).

Los tonos vivos y alegres de su colorida recreación setentera contrastan con la violencia perturbadora al estilo de Utopía (Dennis Kelly, 2013-2014), con el mismo amarillo chillón en su cartel, algún personaje psicopático similar a su Lee (Paul Ready) pero igualmente próximo al verborreico coronel Hans Landa (Christoph Waltz) de Malditos bastardos (Quentin Tarantino, 2009) y, no obstante, de ninguna manera con la categoría de icono que tiene Arby (Neil Maskell) en la serie británica. Y, sobre todo, también cuenta con las melodías alucinatorias de sintetizador en la partitura de Cristóbal Tapia de Veer.

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Amazon Studios

Así, acaso no es casual que Wayne Yip (Preacher) haya dirigido dos episodios de Hunters, pues se había encargado de tres de los doce que suman las dos temporadas de Utopía, o sea, un cuarto de esa estupenda ficción conspiranoica, incomprensiblemente cancelada. Por otro lado, los actores están impecables, desde Logan Lerman (Jonah Heidelbaum) o Jerrika Hinton (Millie Morris) hasta Josh Radnor (Lonny Flash) o la adorable Carol Kane (Mindy Markowitz); y tal vez no hace falta ni mencionarlo, pero poder presumir con un titán de la interpretación como Al Pacino (Meyer Offerman) es un indiscutible lujo.

Los inicios y los cierres de los episodios revisten cierta contundencia para impactarnos al poco de comenzar y que deseemos ver después el siguiente en una maratón, hasta la decena completa, en su plataforma de streaming. Y con los giros tremendos que nos descerrajan en un par de ocasiones —preparaos para que os dejen con la boca bien abierta, amiguitos—, David Weil y compañía se aseguran de que nos declaremos dispuestos a zamparnos una segunda temporada y que no se nos olvide la primera ni con amnesia anterógrada. Esperemos que Amazon Studios nos procure una nueva dosis de estos malditos bastardos contra la utopía nazi.