El mundo se encuentra impactado por la lamentable muerte de Kobe Bryant, uno de los atletas más reconocidos de todos los tiempos. El exbasquetbolista de la NBA, junto a otras 8 personas, incluyendo a su hija Gianna, murieron en un accidente de helicóptero cerca de Los Ángeles, California. Más allá de su influencia en el deporte y las incontables enseñanzas de vida, también dejó su huella en la franquicia se ciencia ficción más famosa de la historia, Star Wars.

Aunque no lo creas, Bryant se ganó su lugar en el universo creado por George Lucas. Y es que durante la tercera temporada de Star Wars: The Clone Wars, la popular serie animada de la saga, aparece un droide llamado K2-B4. Este, además de incluir las iniciales del basquetbolista, igualmente presume los colores amarillo y morado de los Lakers, el equipo con el que vivió toda su carrera como deportista.

Sin embargo, el droide no fue la única aproximación de Kobe con la franquicia intergaláctica. En 2013, tras sufrir una fuerte lesión en el tendón de Aquiles que lo mantuvo lejos de las canchas por 8 meses, regresó al Staple Center —la casa de los Lakers— al ritmo de la Marcha Imperial, uno de los temas más emblemáticos de Star Wars. Puedes revivir ese momento en el siguiente vídeo:

Bryant procuró rodearse de personas que, a través de ejemplos y enseñanzas, pudieran impulsarlo para hacerle crecer en diferentes aspectos de su vida, tanto en el profesional como en el personal. De hecho, en algún momento dio a conocer que se reunió con John Williams, el legendario compositor de la banda sonora de Star Wars, con el fin de pedirle un consejo. Curiosamente, la estrella de la NBA se inició tiempo después en el mundo del cine y ambos terminarían trabajando juntos.

Inesperado por muchos, Kobe Bryant ganó un Óscar en 2018 por el cortometraje animado Dear Basketball (Querido baloncesto), un auténtico poema que él mismo escribió en 2016 con motivo del fin de su carrera, la cual se extendió durante 20 años. Williams, por su parte, se encargó de componer la música. Se trata de un cortometraje realmente emotivo, y que desde el domingo ha obtenido mayor relevancia por esas conmovedoras palabras de despedida al deporte de sus amores.