Entre las nuevas características que Spotify tiene en hoja de ruta, las playlist personalizadas son una de las opciones más interesantes dentro de las opciones que utilizan los usuarios. La última, no obstante, no está muy claro que vaya a resultar útil, precisamente, al grueso de sus usuarios. Y es que la compañía esta vez no se ha centrado en otorgar una funcionalidad especial para que sus suscriptores descubran música, sino que lo ha hecho para que la descubran... sus animales de compañía.

Según Spotify, esta función viene directamente heredada de un estudio que ha llevado a cabo la compañía de streaming, puesto que en palabras de la misma, "el 79% de los españoles pone música a sus mascotas y el 55% cree que ambos comparten gustos", por lo que se ha lanzado a elaborar listas para dichos animales.

Puede sonar a broma del April Fools o de los Santos inocentes, pero va totalmente en serio: Spotify permite elegir entre perro, gato, iguana, hamster o pájaro y la personalidad de este entre tranquilo, enérgico, tímido, amigable, apático, curioso... Cuantas más opciones se elijan, mejor es la recomendación según la plataforma.

El estudio de Spotify apunta más datos. Según la plataforma el 46% de los encuestados en España afirma que su mascota prefiere ciertas canciones o géneros musicales (incluso, el 55% cree que ambos comparten el mismo gusto). Y de todos los encuestados, Spotify apunta que un 55% ha confesado que si tuvieran que elegir entre su mascota y su pareja, elegirían a su mascota.

No está muy claro el valor que va a aportar esta función a la plataforma y sus usuarios, en tanto que ni siquiera la zoomusicología se pone de acuerdo sobre los efectos de la música en animales. Según varios estudios publicados en Applied Animal Behavior y recogidos por National Geographic, algunos sonidos muy específicos de la música humana podrían tener efectos positivos en perros, elefantes y chimpancés, y negativos o inexistentes en gibones, babuinos, caballos y corderos. En otros estudios más específicos, los animales se mostraron desconcertados ante la música humana y en cuanto a la compuesta especialmente para ellos, mostraron síntomas de ansiedad ante los sonidos más agitados.