Tras el escándalo reportado el pasado lunes, en el que Avast se involucró en la venta de datos privados de hasta 100 millones de usuarios a través de su filial Jumpshot, finalmente esta última ha cerrado sus puertas para evitar más controversia entorno al tema. La compañía indicó que, partir de hoy, nadie podrá acceder a la información recolectada por los productos del catálogo de Avast. Sin embargo, la investigación de las autoridades seguirá en marcha conforme a lo planeado.

El reporte original, compartido por Motherboard y PCMag, explicaba cómo Avast vendió los datos de navegación de millones de usuarios a compañías tecnológicas como Google, Microsoft y Yelp. No obstante, empresas dedicadas a otros mercados también figuran en la lista de compradores: Pepsi, Sephora, Home Depot, Condé Nast, McKinsey e Intuit. La transferencia de información se realizaba tras un pago de millones de dólares por parte de los interesados.

"Comenzamos Jumpshot en 2015 con la idea de extender nuestras capacidades de análisis de datos más allá de la seguridad central. Esto fue durante un período en el que cada vez era más evidente que la ciberseguridad iba a ser un gran juego de datos. Pensamos que podríamos aprovechar nuestras herramientas y recursos para realizar esto de una manera más segura que las innumerables compañías que estaban recopilando datos", mencionó Ondrej Vlcek, CEO de Avast. Desde luego, las acciones contradijeron su visión previa.

Fue en 2013 cuando Avast compró Jumpshot, pero hasta 2015 se convirtió en una firma de análisis de datos enfocada a marketing. Gracias a la enorme cantidad de información les era posible identificar, por ejemplo, los patrones de gasto y compras de los usuarios a través de internet. Si bien sus herramientas fueron desarrolladas para "mantener el anonimato" de las personas, la investigación descubrió que era posible aplicar algunos procedimientos para revelar su identidad real.

Pese al escándalo y sus más que probables consecuencias legales, el directivo aceptó la responsabilidad de Avast en los hechos, reafirmando su compromiso por salvaguardar la privacidad de sus usuarios. "Proteger a las personas es la máxima prioridad de Avast y debe integrarse en todo lo que hacemos en nuestro negocio y en nuestros productos. Todo lo contrario es inaceptable", y concluyó:

Cuando asumí el cargo de CEO de Avast hace siete meses, pasé mucho tiempo reevaluando cada parte de nuestro negocio. Durante este proceso, llegué a la conclusión de que el negocio de recopilación de datos no está en línea con nuestro prioridades de privacidad como empresa en 2020 y más allá

En la compañía están conscientes que esto afectará a empleados, quienes desgraciadamente han perdido su trabajo el día de hoy. No obstante, según señala el propio Vlcek", era la decisión adecuada que debían tomar. Antes del cierre definitivo, Jumpshot cumplirá sus acuerdos económicos con proveedores hasta cubrirlos en su totalidad.