Orange, uno de los tres principales operadores de telecomunicaciones del país, se adentra en el sector bancario español tras el éxito cosechado en Francia, su país natal. Con la marca Orange Bank, la compañía pone a disposición de los consumidores españoles un producto financiero 100% digital compuesto por diversos subproductos, entre los que se incluye cuentas corrientes, cuentas de ahorro y créditos al consumo.

Pese a llamarse Orange Bank, el operador busca alejarse de los prejuicios sociales y obstáculos habituales de dicho sector. Narciso Perales, director de Orange Bank, asegura en ese sentido que uno de los valores diferenciales de su propuesta “radica precisamente en ser un banco que no viene de la banca”. El ejecutivo, además, señala que la estructura de costes de la compañía se diferencia de las presentes en los bancos convencionales, lo que les permite operar de forma más ágil y ofrecer productos con costes más bajos para el consumidor.

El proceso de alta, según explica la compañía, se realiza a través de la web o la aplicación dedicada para teléfonos móviles (Android y iOS), desde donde el cliente también puede escoger qué productos contratar y hacer una gestión digital de sus finanzas. El operador también ha hecho un especial énfasis en la calidad de su infraestructura y sus apps, que destaca por su velocidad operativa, simplicidad de uso y claridad.

Para el proceso de captación, Orange se apoyará inicialmente en 25 tiendas, aunque el operador espera expandir esta estrategia a toda la red española a lo largo del primer trimestre de 2020.

Por el momento, la oferta de Orange Bank será exclusiva para clientes de la operadora, aunque, eventualmente, también se abrirá al resto de personas. El catálogo de productos inicial está compuesto por:

  • Una cuenta corriente completamente gratuita, con IBAN español y transferencias sin coste dentro de la zona euro. En los próximos meses, según explica el operador, esas transferencias gratuitas también serán instantáneas, se integrará Bizum y permitirá domiciliar recibos sobre la cuenta.
  • Una tarjeta MasterCard gratuita con la cual el cliente puede retirar dinero hasta tres veces al mes sin comisión y en cualquier de la zona euro.
  • Una cuenta de ahorro con una rentabilidad del 1% en depósitos de hasta 20.000. Los intereses se abonan mensualmente.
  • Una serie de créditos al consumo de hasta 10.000 euros, contratables a través de la aplicación de Orange Bank (tras una evaluación de crédito favorable).
  • Una funcionalidad, a la que denominan “Finanzas en grupo”, que permite compartir gastos con otros usuarios de la plataforma a través de la aplicación.

Una vez completado el proceso de alta, el cliente obtiene 30 euros de descuento en su tarifa móvil (Go) o convergente (Love), que se abonará en la factura inmediatamente posterior. Los usuarios también podrán configurar sus tarjetas en plataformas de pago móvil como Apple Pay, que permite realizar transacciones monetarias físicas y digitales desde un iPhone, iPad, Apple Watch o Mac compatible. En caso de necesitar asistencia, el cliente puede contactar con el equipo de soporte a través de un chat integrado en la aplicación móvil, tal y como otros bancos digitales (N26, Revolut, etc.) ya ofrecen.

En los próximos meses, Orange evolucionará estos productos e incorporará novedades para todos sus clientes. El objetivo del grupo francés es diversificar su negocio de forma progresiva, ofrecer servicios de valor añadido y fidelizar a sus clientes en el medio y largo plazo, algo clave en el sector de las telecomunicaciones (mucho más volátil e infiel que el de la banca).

Orange Bank ya está disponible para los clientes del operador, que pueden darse de alta desde hoy mismo descargando la aplicación para iOS o Android. El objetivo del operador es alcanzar la rentabilidad en menos de cinco años y lograr un millón de clientes españoles en los próximos 10 años.

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