Un Black Friday más, un año más de conflicto entre Amazon y sus trabajadores. Después de cerca de 20 meses de intento de diálogo, los empleados del gigante del comercio electrónico siguen luchando. Sus reclamos son los mismos desde marzo de 2018. En ese mes, convocaron la primera huelga para combatir la pérdida de los derechos laborales después de que el convenio colectivo finalizara y Amazon lo reemplazó con el sectorial de logística de Madrid.

Este viernes, un grupo de trabajadores planeó manifestarse delante de la tienda pop-up en Madrid inaugurada con motivo del Black Friday en Plaza de Callao. Sin embargo, por un fallo de la organización, la marcha fue desconvocada, aunque los organizadores apuntaron a Hipertextual que planean reagendar el evento próximamente.

En la planta de San Fernando de Henares, la tensión no ha disminuido desde ese momento, pero la estrategia de los trabajadores ha cambiado en los últimos meses. Después de varios paros y huelgas, los sindicatos recurrieron a los tribunales pero el juicio todavía no se ha celebrado. La posible fecha es febrero de 2020 y la intención de los empleados es llegar a ese momento con un acuerdo. Pero sigue sin ser una tarea fácil.

"La empresa nos decía que no había una voluntad real por nuestra parte de llegar a un acuerdo, que no teníamos capacidad de negociación, que los sindicatos estábamos peleados y que estábamos cómodos en el conflicto", explicó para Hipertextual Douglas Harper, delegado de Comisiones Obreras en Amazon.

Esta es la razón por la cual este año los trabajadores han querido demostrar, continuó Harper, que son capaces de dialogar y han paralizado las movilizaciones. Además, han hecho una nueva propuesta a la empresa. Sin embargo, todavía no han obtenido respuesta. "El problema no es que nos hayan dicho que no, el problema es que no nos han dicho nada. Basta ya".

Sin embargo, han decidido empezar con pequeñas movilizaciones, como la de este viernes en el centro de Madrid, para visibilizar el conflicto laboral más allá del entorno de Amazon. Por ello, descartaron acudir a la inauguración de la tienda pop-up. A pesar de que estaba presente la prensa y mucha gente que acudió al evento, el objetivo no era boicotearlo, y han optado por un encuentro fuera del horario laboral para intentar que la empresa reaccione y llegue a un acuerdo con los empleados.

Por su parte, Amazon sostiene que para ellos el diálogo es fundamental y que cuentan con un comité de empresa que se reúne mensualmente para tratar cualquier tema con los empleados. "Cualquier empleado tiene un sueldo mínimo de 19.300 euros, tiene además seguro de vida y seguro médico privado pagado por la empresa y además cuentan con 8.000 euros en 4 años para cualquier tipo de matrícula para que se formen en lo que quieran", explicó en entrevista Ruth Díaz, directora de consumo de Amazon en España.

Asimismo, señaló que el almacén está abierto para todo el mundo y que han organizado tours para visitantes, también en el centro de San Fernando de Henares. Durante 2019, más de 26.000 personas han participado en estas visitas.

Desde el punto de vista de Amazon, las condiciones laborales de los trabajadores son óptimas aunque el peligro de otra huelga sigue estando presente. Douglas Harper afirmó que, a pesar de que por el momento no está contemplado, no descartaron ninguna acción si Amazon no responde y rechaza el diálogo.

Este conflicto ha sido la piedra en el zapato para Mariangela Marseglia desde que ocupó el puesto de country manager en España en mayo del año pasado. Después de la primera huelga masiva de los trabajadores, el entonces responsable FranÇois Nuyts dimitió. Sin embargo, a las puertas de 2020 y con una nueva persona al mando, Amazon no ha logrado apaciguar las aguas.

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